LO TRIBUTARIO (n.º 1139)
Impuesto sobre sociedades: regímenes especiales: 16) cooperativas; 17) fundaciones; otras
En el Título VII LIS, dedicado a los regímenes especiales, no se incluye la regulación del régimen tributario especial de las cooperativas ni el de las entidades sin fines lucrativos y de los incentivos al mecenazgo porque esa regulación está en leyes especiales, pero, por su aplicación generalizada y por las resoluciones que producen los litigios surgidos de su aplicación, merecen esta consideración.
- La Ley 20/1990, Lcoop, regula el régimen fiscal de las cooperativas que se clasifican en: cooperativas y especialmente protegidas (de Trabajo Asociado, Agrarias, de Exportación Comunitaria de la Tierra, del Mar, de Consumidores y Usuarios. Existe un registro de Cooperativas y obligación de inscribir la creación y la disolución, y una Junta Consultiva del Régimen fiscal de cooperativas. La ley regula (art. 13LCoop) las causas de pérdida de la condición de cooperativa fiscalmente protegida. El régimen tributario obliga a que las operaciones de la cooperativa con sus socios se valoren por su valor de mercado (el que habrían convenido partes independientes) o el efectivo (cooperativas de consumidores y usuarios, vivienda, agrarias). Para determinar la base imponible se considerar separadamente los resultados cooperativos y los resultados extracooperativos, atendiendo a la descripción de ingresos cooperativos (art.17) y de rendimientos extracooperativos (art. 21). Se regulan los gastos no deducibles (art. 20), los gastos deducibles especiales (art. 18) y, también, el límite de la cuantía deducible de la dotación al Fondo de Educación y Promoción (art. 19). Se delimita el contenido de los incrementos y disminuciones patrimoniales (art. 22) y se regula la cuota íntegra (la suma algebraica de las cantidades resultantes de aplicar a las bases imponibles positivas o negativas los tipos de gravamen correspondientes) y la compensación de cuotas negativas (art. 24)
- La Ley 49/2002 LFM regula el régimen fiscal de las entidades sin fines lucrativos y de los incentivos fiscales al mecenazgo con un contenido diferenciado para las entidades sin fines lucrativos (arts. 2 a 15) para los incentivos al mecenazgo (arts. 16 a 27). Se completa la regulación con el RD 1270/2003 que aprueba el reglamento para aplicar el régimen especial.
La ley regula qué se considera entidad sin fin lucrativo a efectos de la aplicación del régimen y los requisitos que deben cumplir para aplicarlo. El contenido del régimen para estas entidades consiste en exenciones para determinadas rentas (art. 6) y para las obtenidas en las explotaciones económicas exentas (art. 7). A efectos del IRPF, del IS y del IRNR, la exención determina: que en la base imponible del IS de las entidades sin fines lucrativos sólo se incluyan las rentas derivadas de las explotaciones económicas no exntas (art. 8), que no sean deducibles los gastos afectos ni la amortización de elementos no afectos a explotaciones exentas ni la aplicación de resultados y en especial de los excedentes de explotaciones no exentas. El tipo de gravamen aplicable a las rentas derivadas de explotaciones no exentas es el 10%, sin retención en las rentas exentas (arts. 10 y 12). Se trata de un régimen especial opcional.
También regula la ley los incentivos fiscales al mecenazgo, referidos a deducciones por donativos, donaciones y aportaciones (art. 17), con regulación especial respecto del IRPF, Is y el IRNR (arts. 19 a 21), que también se aplican a (art. 16) las entidades sin fines de lucro, además de al Estado, las Comunidades Autónomas y las Entidades Locales, a otras, como las universidades públicas y colegios mayores adscritos, el Instituto Cervantes, el Institut Ramon Llull, los organismos públicos de investigación dependientes de la Administración General del Estado. Y también se regulan otras formas de mecenazgo como los convenios de colaboración empresarial en actividades de interés general o los programas de apoyo a acontecimientos de interés público (arts. 25 a 27)
Y también hay especialidad en la Ley 19/1994, regula el Régimen Económico y Fiscal de Canarias.
DE LO HUMANO A LO DIVINO
Histórico: “¡Colócanos a todos!”. Actual en los anuncios de prensa: “Quiero ser… Lo serás”. Sólo tienes que pedírselo o haber entrado de lleno en la irregularidad. Y que no te conste; olvidar.
En el camino del cristiano hacia el cielo que es la vida que transcurre con el paso de los días, Dios camina con nosotros nos anima y nos espera para salir a recibirnos como salió el padre del hijo pródigo cuando lo vio cuando aún estaba lejos (Lc 15.20). En esta consideración con frecuencia se recuerda las palabras del discurso de Benedicto XVI en la Asamblea plenaria de la Congregación para la Doctrina de la fe (10 de febrero de 2006): “La caridad desde el corazón de Dios, a través del corazón de Jesucristo, se derrama mediante su Espíritu en el mundo, como aamor que lo renueva todo. Esta amor nace del encuentro con Cristo en la fe: “no se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una persona, que da nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva (Deus caritas est 1)”.
- “Mientras caminaba junto al mar de Galilea vio a dos hermanos, Simón llamado Pedro y Andrés su hermano, que echaban la red al mar, pues eran pescadores. Y les dijo: “- Seguidme y os haré pescadores de hombres. Ellos, al momento, dejaron las redes y le siguieron. Pasando adelante vio a otros dos hermanos, Santiago, el de Zebedeo y Juan, su hermano, que estaban en la barca con su padre Zebedeo remendando las redes y los llamó. Ellos la momento, dejaron la barca y a su padre y le siguieron” (Mt 4,18-22). “Al marchar Jesús de allí, vio a un hombre sentado al telonio que se llamaba Mateo, y le dijo: - Sígueme. Él se levantó y le siguió” (Mt 9,9).
- “Y toda la gente de la región de los gerasenos le pidió que se alejara de ellos, porque estaban sobre cogidos de temor. Él subió a la barca y se volvió. El hombre de quien habían salido los demonios le pedía quedarse con él, pero lo despidió diciendo: “- Vuelve a tu casa y cuenta las grandes cosas que Dios ha hecho contigo. Y se marchó proclamando por toda la ciudad lo que Jesús había hecho con él” (Lc 8,37-39). Jesús, parándose, mandó a que lo trajeran ante él. Y cuando se aceró, le preguntó: -¿Qué quieres que te haga? Señor, que vea- respondió él. Y Jesús le dijo: - Recobra tu vista. Y le seguía glorificando a Dios” (Lc 18,40-43). Cuando Jesús llegó al lugar, levantando la vista, le dijo: - Zaqueo, baja pronto, porque conviene que hoy me quede en tu casa. Bajó rápido y lo recibió con alegría” (Lc 19,5,6)
- “Al oír estas cosas, todos en la sinagoga se llenaron de ira y se levantaron, le echaron fuera de la ciudad y lo llevaron hasta la cima del monte sobre el que estaba edificada su ciudad para despeñarle” (Lc 4,28-29). “Y cuando iba a cumplirse el tiempo de su partida, Jesús decidió firmemente marchar hacia Jerusalén. Y envió por delante a unos mensajeros que entraron en la aldea de samaritanos para preparar hospedaje, pero no le acogieron porque llevaba la intención de ir a Jerusalén” (Lc 9,51-53). “Jesús le respondió: - Si quieres ser perfecto, anda, vende tus bienes y dáselo a los pobres, y tendrás un tesoro en los cielos. Luego, ven y sígueme. Al oír el joven estas palabras se marchó triste, porque tenía muchas posesiones” (Mt 19, 21-22). “Desde ese momento muchos discípulos se echaron atrás y no andaban con ñel” (Jn 6,66). “Entonces todos los discípulos lo abandonaron y huyeron” (Mt 26,56)
- “Si alguno quiere venir detrás de mí, que se niegue a sí mismo, que tome su cruz cada día y que me diga. Porque el que quiera salvar su vida la perderá, pero el que pierda su vida por mí, ése la salvará” (Lc 9,23). Y el que no carga con su cruz y viene detrás de de mí, no puede ser mi discípulo” (Lc 14,27)
- “Venid a mí todos los fatigados y agobiados, y yo os aliviaré. Llevad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí que soy manso y humilde de corazón y encontraréis descanso de vuestras almas: porque mi yugo es suave y mi carga es ligera” (Mt 11,28-30)
LA HOJA SEMANAL
(del 10 al 15 de noviembre de 2025)
Lunes (10)
San León Magno, papa y doctor de la Iglesia (32ª TO)
Palabras: “Si tu hermano te ofende, repréndelo; si se arrepiente, perdónalo; … (Lc 17,3)
Reflexión: … si te ofende siete veces en un día y siete veces vuelve a decirte “Lo siento”…
Propósito, durante el día: Padre, perdónanos como nosotros también perdonamos
Martes (11)
San Martín de Tours, obispo (32ª TO)
Palabras: “Cuando hayáis hecho todo lo mandado, decir: … (Lc 17,10)
Reflexión: … Somos unos pobres siervos, hemos hecho lo que teníamos que hacer”
Propósito durante el día: Padre, no nos dejes caer en la tentación. Líbranos del Maligno
Miércoles (12)
San Josafat, obispo y mártir (32ª TO)
Palabras: “Jesús tomó la palabra y dijo: ¿No han quedado limpios los diez? … (Lc 17,17)
Reflexión: … ¿No ha vuelto más que este extranjero para dar gloria a Dios?”
Propósito, durante el día: Padre, todo lo me lo has dado, a Tí lo torno. Dispón de mí
Jueves (13)
Palabras: “El Reino de Dios no vendrá espectacularmente… (Lc 17, 20)
Reflexión: … porque mirad, el reino de Dios está dentro de vosotros”
Propósito, durante el día: Aleja, Padre, de mi, lo que me separe de Ti
Viernes (14)
San José Pignatelli. Presbítero ((32ª TO) (día de abstinencia) (fiesta personal en el blog)
Palabras: “El que pretenda guardarse su vida la perderá; … (Lc 17,33)
Reflexión: … y el que la pierda, la recobrará”
Propósito, durante el día: Gracias por nuestra vocación. Danos perseverancia
Sábado (15)
San Alberto Magno, obispo y doctor de la Iglesia (32ª TO)
Palabras: Jesús para explicar a sus discípulos cómo tenían que orar … (Lc 18,1)
Reflexión:… siempre sin desanimarse, les propuesto esta parábola…”
Propósito, durante el día: Madre, mientras mi vida alentare, todo mi amor para ti
(la reflexión y el propósito los fija cada uno, claro)
Las lecturas del día 9, domingo (32º TO, ciclo C; Dedicación de la Basílica de Letrán; Nª Sª de la Almudena, patrona de Madrid) nos llenan de entrega en el amor a Dios: “Vale la pena morir a manos de los hombres, cuando se espera que Dios mismo nos resucitará” (2 M 7); “Que el Señor dirija vuestro corazón, para que améis a Dios y tengáis la constancia de Cristo” (2 Tes 2); “No es Dios de muertos, sino de vivos, porque para Él todos están vivos” (Lc 20). Dios está con nosotros. Hic, nunc
PALABRAS DEL PAPA LEÓN XIV
- “Ante nuestra frágil humanidad, el anuncio pascual se convierte en cura y sanación, alimenta la esperanza frente a los desafíos alarmantes que la vida nos pone por delante cada día a nivel personal y planetario. Desde la perspectiva de la Pascua, la Via Crucis se transfigura en Via Lucis. Necesitamos saborear y meditar la alegría después del dolor, reatravesando con esta nueva luz todas las etapas que precedieron la Resurrección. La Pascua no elimina la cruz, sino que la vence en el duelo prodigioso que ha cambiado la historia humana. También nuestro tiempo, marcado por tantas cruces, invoca el alba de la esperanza pascual. La Resurrección de Cristo no es una idea, una teoría, sino el Acontecimento que fundamenta la fe. Él, el Resucitado, nos lo recuerda siempre mediante el Espíritu Santo, para que podamos ser sus testigos también allí donde la historia humana no ve luz en el horizonte. La esperanza pascual no defrauda. Creer verdaderamente en la Pascua en el camino cotidiano significa revolucionar nuestra vida, ser transformados para transformar el mundo con la fuerza suave y valiente de la esperanza cristiana.” (Audiencia general, 5 de noviembre de 2025)
- Mater Populi fidelis. Nota doctrinal sobre algunos títulos marianos referidos a la cooperación de María en la obra de la salvación.
“La presente Nota responde a numerosas consultas y propuestas que llegaron a la Santa Sede en las últimas décadas —particularmente a este Dicasterio— sobre cuestiones relacionadas con la devoción mariana y sobre algunos títulos marianos. Son cuestiones que han preocupado a los últimos Pontífices y que han sido repetidamente tratadas en los últimos treinta años en los diversos ámbitos de estudio del Dicasterio, como Congresos, Asambleas ordinarias, etc. Esto ha permitido a este Dicasterio contar con un abundante y rico material que alimenta esta reflexión.
El texto, al mismo tiempo que clarifica en qué sentido son aceptables, o no, algunos títulos y expresiones que se refieren a María, se propone profundizar en los adecuados fundamentos de la devoción mariana precisando el lugar de María en su relación con los creyentes, a la luz del Misterio de Cristo como único Mediador y Redentor. Esto implica una profunda fidelidad a la identidad católica y, al mismo tiempo, un particular esfuerzo ecuménico.
El eje que atraviesa todas estas páginas es “la maternidad de María con respecto a los creyentes”, cuestión que aparece reiteradamente, con afirmaciones que se retoman una y otra vez, enriqueciéndolas y completándolas, a modo de espiral, con nuevas consideraciones…”
(9.11.25)
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