LO TRIBUTARIO (nº 1145)

Impuesto sobre Sociedades: Obligaciones del impuesto

Los alumnos de la asignatura de Ciencia de la Hacienda, aprendían el esquema del tributo, como los que estudiaban Anatomía, sabían de memoria todos los huesos del cuerpo. En el tributo: sujeción/no sujeción; en la sujeción: gravamen/exención/ bonificación; en el gravamen: hecho imponible, base imponible, reducciones, base liquidable, tipo de gravamen, cuota íntegra, deducciones / desgravaciones, cuota liquida, pagos a cuenta, otros impuestos, cuota diferencial. Y, con esas referencia, se puede acabar una exposición del IS, empezando con las obligaciones formales que regula la ley del impuesto, empezando por el Índice de Entidades (arts. 118 y 119 LIS)

Pero la obligación formal esencial del tributo es la contabilidad como fundamento trascendente en el registro de ingresos y gastos y resultado (arts. 10 y 120 LIS). Tan trascendente que, en la regulación de obligaciones formales, la ley incluye las consecuencias fiscales -la presunción de obtención de rentas- de los bienes y derechos no contabilizados o no declarados (art. 121 LIS) y de la revalorizaciones contables voluntarias (art. 122 LIS) y la valoración de las rentas determinadas por estimación indirecta precisamente cuando la contabilidad no permita una determinación directa (art. 123 LIS; cf. art. 53 LGT).

La declaración (art. 124 LIS) que anualmente se debe presentar es obligación no sólo de los contribuyentes gravados, sino también de algunos contribuyentes exentos y sigue las referencias contables. Con la declaración, la ley también regula la obligación de practicar la correspondiente autoliquidación a cargo de los contribuyentes y de hacer el ingreso resultante (art. 125 LIS; cuota mínima: art. 30 bis LIS)) . Para autoliquidaciones rectificativas (cf. art. 120.3 LGT) se incluye la correspondiente regulación reglamentaria (art. 59 bis (RIS). La Administración puede practicar una liquidación provisional (arts. 126 LIS) sin perjuicio de la posterior comprobación de lo declarado o investigación de lo no declarado (art. 115 LGT). Para cuando la suma de los pagos a cuenta (retenciones, ingresos a cuenta y pagos fraccionados) exceda del importe de la cuota resultante de la autoliquidación la ley regula la devolución que debe hacer la Administración (art. 127 LIS).

Novedosa es la regulación en el IS del derecho a la conversión de activos por impuesto diferido en crédito exigible frente a la Administración tributaria (art. 130 LIS según Ley 48/2015). Se refiere al deterioro de las dotaciones de los créditos u otros activos derivadas de las posibles insolvencias de los deudores no vinculados con el contribuyente, no adeudados con entidades de derecho público y cuya deducibilidad no se produzca por lo dispuesto en los artículos 13.1.a) y 14.1y 2 LIS correspondientes a sistemas de previsión social y, en su caso, prejubilación. La ley dice que podrán convertirse en un crédito exigible frente a la Administración por un importe igual a la cuota líquida positiva correspondiente al período impositivo de generación de aquéllos, si se cumplen alguna de las circunstancias que a continuación se regula el mismo precepto.

Precisamente la referencia a las circunstancias es lo que obligó a añadir el segundo párrafo al artículo 131 LIS que regula las facultades de la Administración para determinar la base imponible del IS aplicando las normas a que se refiere el artículo 10.3 LIS (la base imponible es el resultado contable corregido por los ajustes regulados en la LIS), diciendo dicho segundo párrafo que en el caso del derecho a la conversión de activos po el impuesto diferido en crédito exigible frente a la Administración a que se refiere el artículo 130 LIS, la Administración podrá comprobar cualquiera de las circunstancias determinantes de dicha conversión, en particular las pérdidas contables. Se trata de previsiones legales de difícil justificación en su necesidad, lo que tampoco se salvaría si se considerara que el derecho a la conversión de activos no es un derecho tributario, porque contra esa posibilidad, la corrección se debió hacer con conceptos tributarios y dentro del esquema de la liquidación del tributo o como consecuencia de su práctica. En esto quedó el impuesto sintético …

DE LO HUMANO A LO DIVINO

Fuera del Estado de Derecho cabe todo. Se puede gobernar sin aprobar los Presupuestos durante años, sin control en el gasto público, comprometiendo el futuro; prescindiendo del Parlamento.

Tiempo de Adviento. Tiempo de preparar el alma para recibir a Dios que se hace hombre, Niño en una familia con la Virgen María, que, así, es Madre de Dios, y madre nuestra, y san José, su padre, y, así, nuestro padre. Y tiempo de alegría, pasando las jornadas del camino hacia el cielo cantando salmos. “¿Qué alegría cuando me dijeron: Vamos a la casa del Señor. Ya están pisando nuestro pies tus umbrales, Jerusalén ... Por mis hermanos y compañeros voy a decir: La paz contigo. Por la casa del Señor, nuestro Dios, te deseo todo bien” (salmo 121, 1-2.8-9); “Que su nombre sea eterno, y su fama dure como el sol: que él sea la bendición de todos los pueblos y lo proclamen dichoso todas las razas de la tierra” (salmo 71,17). “Tu bondad y tu misericordia me acompañan todos los días de mi vida, y habitaré en la casa del Señor por años sin término” (salmo 22,6). Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia (salmo 117.1). “Una cosa pido al Señor, eso buscaré: habitar en la casa del Señor por los días de mi vida; gozar de la dulzura del Señor, contemplando su tempo” (salmo 26,13). “Nuestro Señor es grande y poderoso, su sabiduría no tiene medida. El Señor sostiene a los humildes, humilla hasta el polvo a los malvados” (salmo 146,5-6)

- Evangelio. “En verdad os digo que no habrá nadie que haya dejado casa, hermanos, hermanas, madre o padre, hijos o campos por mí y por el Evangelio, que no reciba en este mundo cien veces más en casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y campos, con persecuciones; y en el siglo venidero la vida eterna. Porque muchos primeros serán últimos y muchos últimos serán primeros (Mc 10,29-31)

- Cartas de apóstol. “Pues el Espíritu mismo da testimonio junto con nuestro espíritu de que somos hijos de Dios. Y si somos hijos, también herederos: herederos de Dios, coherederos de Cristo, con tal de que padezcamos con él para ser con él también glorificados. Porque estoy convencido de que los padecimientos del tiempo presente no son comparables con la gloria futura que se va a manifestar en nosotros” (Rm 8,16-18). “Y, después de haber sufrido un poco, el Dios de toda gracia que os ha llamado en Cristo a su eterna gloria, os hará idóneos y os consolidará...” (1 Pe 5,10)

- Los Padres. “Sabemos de un triple venida del Señor. Además de la primera y de la última, hay una venida intermedia. Aquéllas son visibles, pero ésta no. En la primera, el Señor se manifestó en la tierra y convivió con los hombres, cuando, como atestigua él mismo, lo vieron y lo odiaron. En la última, todos verán la salvación de Dios y mirarán al que traspasaron. La intermedia, en cambio, es oculta, y en ella sólo los elegidos ven al Señor en lo más íntimo de sí mismos, y así sus almas se salvan. De manera que, en la primera venida, el Señor vino en carne y debilidad; en esta segunda, en espíritu y poder; y en la última, en gloria y majestad. Esta venida intermedia es como una senda por la que se pasa de la primera a la última: en la primera, Cristo fue nuestra redención; en la última, aparecerá como nuestra vida; en ésta, es nuestro descanso y nuestro consuelo” (san Bernardo, abad, Sermón 5 en el Adviento del Señor)

- Una poesía. Mirad las estrellas fulgentes brillar, / sus luces anuncian que Dios ahí está, / la noche en silencio, la noche en su paz, / murmura esperanzas cumpliéndose ya. / Los ángeles santos, que vienen y van, / preparan caminos por donde vendrá / el Hijo del Padre, el Verbo eternal, / al mundo del hombre en carne mortal. / Abrid vuestras puertas, ciudades de paz, / que el Rey de la gloria ya pronto vendrá; / abrid corazones, hermanos, cantad / que vuestra esperanza cumplida será. / Los justos sabían que el hambre de Dios / vendría a colmarla el Dios del Amor, / su Vida en su vida, su Amor en su amor / serían un día su gracia y su don. / Ven pronto, Mesías, ven pronto, Señor, / los hombres hermanos esperan tu voz, / tu luz, tu mirada, tu vida, tu amor. / Ven pronto, Mesías, sé Dios salvador.” (Invitatorio, en Adviento)

LA HOJA SEMANAL
(del 1 al 6 de diciembre de 2025)

Lunes (1)

San Eloy, obispo (1ª Adviento) (Novena a la Inmaculada)
Palabras: “Señor, no soy quien para que entres bajo mi techo. Basta que digas una palabra (Mt 8,8)
Reflexión: … y mi criado quedará sano”… Al oírlo, Jesús quedó admirado
Propósito, durante el día: Señor, toma mi libertad, mi entendimiento, mi voluntad

Martes (2)

San Silverio, papa (1ª Adviento) (Novena a la Inmaculada)
Palabras: “Dichosos los ojos que ven lo que vosotros veis y no lo vieron... (Lc 10,23)
Reflexión: … y oír lo que oís, y no lo oyeron”
Propósito, durante el día: Señor, que te vea, que te oiga, que no te deje

Miércoles (3)

San Francisco Javier, presbítero (1ª Adviento) (Novena a la Inmaculada.)
Palabra: “Me da lástima de la gente, porque llevan ya tres días conmigo … (Mt 15,32)
Reflexión: … y no tienen que comer”. Comieron todos hasta saciarse y sobró
Propósito, durante el día: Señor, danos el pan de cada día

Jueves (4)

San Juan Damasceno, presbítero y doctor de la Iglesia (1ª Adviento) (Novena a la Inmaculada)
Palabras: “No todo el que dice “Señor, Señor” entrará en el reino de los cielos ... (Mt 7,21)
Reflexión: … sino el que cumple la voluntad de mi Padre que está en el cielo”
Propósito, durante el día: Señor, que se haga tu voluntad como se hace en el cielo

Viernes (5)

San Sabas, abad (1ª Adviento) (día de abstinencia) (Novena a la Inmaculada)
Palabras: “Ten compasión de nosotros” (Mt 9, 27)
Reflexión: … Y se les abrieron los ojos
Propósito, durante el día: Señor, que vea. Señor, que sea

Sábado (6)

San Nicolás, obispo (1ª Adviento) (Novena a la Inmaculada)
Palabras: “Lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis” (Mt 10,8)
Reflexión: Id y proclamad que el reino de los cielos está cerca
Propósito, durante el día: Madre santa, Madre pura; vida, esperanza y dulzura del alma

(la reflexión y el propósito los fija cada uno, claro)

Las lecturas del día 30, domingo (1º de Adviento, ciclo A; san Andrés; Novena Inm.) preparan a los cristianos para la Navidad: “Venid, subamos al monte del Señor a la casa del Dios de Jacob: él nos instruirá en su caminos y marcharemos por sus sendas” (Is 2); “Ya es hora de despertaros del sueño, porque ahora nuestra salvación está más cerca que cuando empezamos a creer” (Rm 13); “Estad preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre” (Mt 24). ¡Hacia Belén!

PALABRAS DEL PAPA LEÓN XIV

- “Y cuando miramos con los ojos de Dios, descubrimos que Él ha escogido el camino de la pequeñez para descender en medio de nosotros. Este es el estilo del Señor que todos estamos llamados a testimoniar; los profetas anunciaron la promesa de Dios acerca de un pequeño germen que brotará (cf. Is 11,1), y Jesús elogia a los pequeños que confían en Él (cf. Mc 10,13-16), afirmando que el Reino de Dios no se impone llamando la atención (cf. Lc 17,20-21), sino que se desarrolla como la más pequeña de todas las semillas plantadas en la tierra (cf. Mc 4,31). Esta lógica de la pequeñez es la verdadera fuerza de la Iglesia. En efecto, esta fuerza no reside ni en sus recursos ni en sus estructuras, ni los frutos de su misión derivan del consenso numérico, de la potencia económica o de la relevancia social. La Iglesia, al contrario, vive de la luz del Cordero y, reunida en torno a Él, es impulsada por el poder del Espíritu Santo en los caminos del mundo. En esta misión, la Iglesia está llamada a confiar constantemente en la promesa del Señor: “No temas, pequeño Rebaño, porque el Padre de ustedes ha querido darles el Reino” (Lc 12,32)” (Discurso en el Encuentro de Oración con los Obispos, Sacerdotes, Diáconos, Consagrados, Consagradas y Operadores pastorales. Catedral del Espíritu Santo en Estambul. 28 de noviembre de 2025. Viaje Apostólico a Turquía y al Líbano)

- “Queridos, en el mundo hay una enfermedad difundida: la falta de confianza en la vida. Como si nos hubiésemos resignado a una fatalidad negativa, de renuncia. La vida corre el riesgo de no representar más una posibilidad recibida como don, sino una incógnita, casi una amenaza de la cual preservarse para no desilusionarnos. Por esto, el valor de vivir y de generar vida, de testimoniar que Dios es por excelencia «El amante de la vida», como afirma el Libro de la Sabiduría (11,26), es hoy más que nunca un llamado urgente. En el Evangelio Jesús confirma constantemente su premura por curar a los enfermos, resanar cuerpos y espíritus heridos, volver a dar vida a los muertos. De esta manera, el Hijo encarnado revela al Padre: restituye dignidad a los pecadores, acuerda el perdón de los pecados e incluye a todos, especialmente a los desesperados, a los excluidos, a los alejados de su promesa de salvación. Generado del Padre, Cristo es la vida y ha generado vida sin ahorrarse hasta donarnos la suya, y nos invita a donar nuestra vida. Generar quiere decir poner vida en otro. El universo de los vivientes se ha extendido a través de esta ley, que en la sinfonía de las criaturas conoce un admirable “crescendo” culminante en el dueto del hombre y de la mujer: Dios los ha creado según su propia imagen y a ellos ha confiado la misión de generar también a su imagen, ósea por amor y en el amor. (Audiencia general, 26 de noviembre de 2025)

- “… “La cooperación de María en la obra de la salvación” 4. Tradicionalmente, la cooperación de María en la obra de la salvación se ha afrontado desde una doble perspectiva: desde su participación en la Redención “objetiva”, realizada por Cristo durante su vida y particularmente en la Pascua, y desde el influjo que ella tiene “actualmentesobre los que han sido redimidos. En realidad, estas cuestiones están interrelacionadas y no pueden considerarse de manera aislada.

5. Esta participación de María en la obra salvadora de Cristo está atestiguada en las Escrituras, que presentan el acontecimiento salvador realizado en Jesucristo como una “promesa”,en los escritos veterotestamentarios, y como una “realización”,en el Nuevo Testamento. Así, María se vislumbra en Gn 3,15 porque es la Mujer que participa en la victoria definitiva contra la serpiente. Por eso no llama la atención que Jesús se dirija a María con la denominación de «Mujer» en la escena del Calvario (Jn19,26). También en Caná, Jesús la llama “Mujer” (Jn 2,4) remitiendo a María y a su función, junto con Él, en la “Hora” de la cruz.

6. Allí, en la “Hora”, aparece la cooperación de María, que vuelve a dar el “sí” de la Anunciación y, en ese momento sagrado, el Evangelio pasa de colocar en los labios de Jesús la palabra “Mujer”(Jn19,26) a presentarla como “Madre”(Jn 19,27). Cuando el Evangelio explica que, como respuesta, el discípulo que nos representa a todos la recibió, utiliza un verbo (“lambanō”) que en el Evangelio asume el sentido de “acoger” desde la fe (cf. Jn 1,11-12; 5,43 y 13,20). Es el mismo verbo que utiliza el cuarto Evangelio para expresar que la Luz vino a los suyos y ellos no la “acogieron” (Jn 1,11). Es decir, el discípulo que ocupaba nuestro lugar junto a María, la acogió como madre en la fe. Sólo después de entregarnos a María como madre, Jesús reconocerá que “ya todo estaba cumplido” (Jn 19,28). Esta solemne alusión al cumplimiento impide interpretar el episodio de un modo superficial. La maternidad de María con respecto a nosotros forma parte del cumplimiento del plan divino que se realiza en la Pascua de Cristo. En un sentido semejante, el Apocalipsis presenta a la “Mujer” (Ap 12,1) como madre del Mesías (cf. Ap12,5) y como madre del “resto de sus hijos” (Ap 12,17). (Mater Populi Fidelis. Nota del Dicasterio para la Doctrina de la Fe)

(30.11.25)

Noticias del blog. En el blog “Para siempre y sin condiciones” se va a publicar el cuaderno “Prontuario del Impuesto sobre Sociedades (2024)”. Con el deseo de que tenga mucha utilidad y una acogida como las de los dos Prontuarios que lo han precedido.

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