LO TRIBUTARIO (n.º 1187)
IVA: 1) en el sistema tributario
En el debate de contenido histórico sobre si el impuesto directo (sobre la manifestación directa de la capacidad económica, como la renta ganada o el patrimonio poseído) es el más antiguo o si lo es la imposición indirecta (sobre la manifestación indirecta de la capacidad económica, como la renta gastada, se funden la milenaria antigüedad del impuesto sobre las herencias y lo impuestos a los vendedores de mercancías “extrañas” cuando las introducían en las ciudades. Precisamente la consideración de lo que ocurría en la imposición indirecta -que los vendedores, subiendo los precios, trasladaban el coste del impuesto que ellos debían pagar a los compradores de sus mercancías- llevó a identificar impuestos indirectos con los que se trasladan a otros.
No fue pacífica la diferenciación porque se comprobó que todo “contribuyente” traslada su carga fiscal a otros, sea impuesto indirecto o directo (el que tributa por los beneficios de su negocio o profesión procura trasladar la carga “hacia atrás”, pagando menos a los proveedores y empleados, o de forma “oblicua” en otras relaciones contractuales, en operaciones con productos sustitutivos o complementarios). Aún así, en general, se admite que son impuestos indirectos los que legalmente (porque la ley, con su respaldo de coactividad jurídica, lo ordena o lo permite) son repercutibles (trasladables hacia adelante) a los adquirentes (que emplean su renta en adquirir) de bienes o servicios. No todo debe quedar así. Hay que añadir que también se diseñó un impuesto directo sobre el gasto personal, de reducida dimensión en su ámbito territorial y corta localización en el tiempo. Sobre todo por las dificultades de gestión: obligaba a cada contribuyente a registrar y declarar todas y cada una de sus operaciones de gasto y a la Administración a controlar el número, el contenido, los medios de pago y las condiciones contractuales. La fórmula sintética (patrimonio inicial más renta ganada menos patrimonio final igual a gasto realizado) no ofrecía ninguna ventaja fiscal, desperdiciaba información, no aseguraba el control de cumplimientos.
En explicaciones como ésta, mejores y más fundamentadas, es inevitable concluir dando la razón al espabilado que señala que al final de “la cadena” (terrible referencia) de producción (de productos naturales, de fabricación, de comercialización, de servicios) siempre está el individuo que trabaja, desgasta y agota su salud o sus bienes, para ganar su renta, ahorrar algo si puede, e, inevitablemente, emplearla en adquirir soportando la repercusión legal o la traslación económica de los impuesto de otro. A ese individuo, que antes fue “vencido”, “derrotado”, “invadido”, “súbdito”, “vasallo”, que luego adquirió respetable condición jurídica, como “sujeto pasivo”, y social, como “contribuyente”, ahora ha caído al pozo de la condición infame de “obligado tributario”, o sencillamente “obligado”. Sea como sea, en la ordenación del sistema tributario, respecto de cada tributo, se señala a alguien (sea persona física, persona juridica, entidad o ente, como las herencias yacentes, las comunidades de bienes, los patrimonios separados…) en el que se personifica la exigencia, el cumplimiento y el control de las obligaciones materiales y formales que se derivan de la regulación y aplicación de cada tributo. En su consideración, se clasifican los tributos en “personales” (considerando toda la manifestación de su capacidad económica) o “reales” (considerando cada una de las manifestaciones) y en “subjetivos” (si se tiene en cuenta sus circunstancias personales y familiares) u “objetivos” (si lo relevante es la magnitud tributable).
Y, así se puede llegar a la historia próxima que lleva al IVA, aunque en la Ciencia de la Hacienda se señala la alcabala como impuesto exigido para obtener recursos en el asedio de la ciudad de Niebla. En el “Memorandum para la reforma”, en 1964, se decía que “para no dar un salto en el vacío”, antes de aplicar el Impuesto sobre el Valor Añadido, se establecía el Impuesto General sobre el Tráfico de las empresas (IGTE) que era indirecto, objetivo y “en cascada” (en la explicación docente: “Porque en cada fase, casca”). Duró hasta 1986, cuando “vino” el IVA (Ley 30/1985). Sé sincero: No digas al abatido; eso no tiene importancia. Dile: para mí, tú no tienes importancia.
DE LO HUMANO A LO DIVINO
De “error inexplicable” califica la que fue directora no haber regularizado la situación tributaria de quien ganaba rentas elevadas y llevaba años sin declararlas. De hecho no se regulariza la corrupción
Tiempo Ordinario. Casi en el ecuador de las semanas de ese Tiempo litúrgico. En el camino hacia el cielo, bajo la mirada de Dios, nuestro Padre, empezando a sentir el cansancio de casi siete meses andando, ligeros o arrastrando los pies, pesarosos o cantando la alegría de la esperanza, puede ser conveniente tomar un refrigerio.
- Guárdame, Dios mío, que me refugio en Ti. Yo digo al Señor, Tú eres mi Señor. No tengo otro bien que Tú… Señor, Tú eres el lote de mi herencia y de mi copa. Tu sostienes mi parte. Me ha tocado en suerte un lote hermoso; me agrada mi herencia. Yo bendigo al Señor que me aconseja; hasta de noche mi corazón me instruye. Pongo ante mi al Señor, sin cesar; con Él a mi derecha no vacilo. Por eso se alegra mi corazón, se goza mi alma, hasta mi carne descansa en la esperanza… Me enseñas el sendero de la vida, saciedad de gozo en tu presencia, dicha perpetua a tu derecha.” (salmo 15,1–2.5-9.11)
- Evangelio. “No estéis preocupados por vuestra vida: qué vais a comer; o por vuestro cuerpo, con qué os vais a vestir… No andéis preocupados diciendo: ¿qué vamos a comer, qué vamos a beber, con qué nos vamos a vestir? Por todas esas cosas se afanan los paganos. Bien sabe vuestro Padre celestial que de todo eso estáis necesitados. Buscad primero el Reino de Dios y su justicia y todas esas cosas se os añadirán. Por tanto, no os preocupéis por el mañana, porque el mañana traerá su propia preocupación. A cada día le basta su contrariedad” (Mt 6,5.31-34). “Venid a mi todos los fatigados y agobiados y yo os aliviaré. Llevad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí que soy manso y humilde de corazón, y encontrareis descanso para vuestras almas, porque mi yugo es suave y mi carga ligera” (Mt 11,28-30). “Quien no toma su cruz y me sigue no es digno de mí” (Mt 10,38)
- Primeros cristianos. “Los cristianos no se distinguen de los demás hombres, ni por el lugar en que viven, ni por su lenguaje, ni por sus costumbres. Ellos, en efecto, no tienen ciudades propias, ni utilizan un hablar insólito, ni llevan un género de vida distinto. Su sistema doctrinal no ha sido inventado gracias al talento y especulación de hombres estudiosos, ni profesan, como otros, una enseñanza basada en autoridad de hombres… Viven en la carne, pero no según la carne. Viven en la tierra, pero su ciudadanía está en el Cielo. Obedecen las leyes establecidas, y con su modo de vivir superan estas leyes. Aman a todos, y todos los persiguen. Se los condena sin conocerlos. Se les da muerte, y con ello reciben la vida. Son pobres, y enriquecen a muchos; carecen de todo, y abundan en todo. Sufren la deshonra, y ello les sirve de gloria; sufren detrimento en su fama, y ello atestigua su justicia. Son maldecidos, y bendicen; son tratados con ignominia, y ellos, a cambio, devuelven honor. Hacen el bien, y son castigados como malhechores; y, al ser castigados a muerte, se alegran como si se les diera la vida. Los judíos los combaten como a extraños y los gentiles los persiguen, y, sin embargo, los mismos que los aborrecen no saben explicar el motivo de su enemistad. Para decirlo en pocas palabras: los cristianos son en el mundo lo que el alma es en el cuerpo. El alma, en efecto, se halla esparcida por todos los miembros del cuerpo; así también los cristianos se encuentran dispersos por todas las ciudades del mundo. El alma habita en el cuerpo, pero no procede del cuerpo; los cristianos viven en el mundo, pero no son del mundo.” (de la Carta a Diogneto, postrimerías del siglo II)
- Poesía. “Porque anochece ya, / porque es tarde Dios mío, / porque temo perder / las huellas del camino, / no me dejes tan solo / y quédate conmigo. / Porque he sido rebelde / y he buscado el peligro / y escudriñé curioso / las cumbre y el abismo, / perdóname, Señor, / y quédate conmigo. / Porque ardo en sed de ti / y en hambre de tu trigo, / ven, sientate a mi mesa, / bendice el pan y el vino, /¡Qué aprisa cae la tarde! / ¡Quédate al fin conmigo!”
LA
HOJA SEMANAL
(del 20 al 25 de julio de 2026)
Lunes (20)
San Apolinar, obispo y mártir (16ª TO)
Palabras: “Esta generación perversa y adúltera pide un signo; pero no se le dará… (Mt 12,39)
Reflexión: más signo que el del profeta Jonás. Tres días y tres noches estuvo Jonás en el vientre…”
Propósito, durante el día. Señor, aumenta nuestra fe
Martes (21)
Palabras: “El que cumple la voluntad de mi Padre del cielo, … (Mt 12,50)
Reflexión: … ése es mi hermano y mi hermana y mi madre”
Propósito, durante el día: Señor, dame amor para que derroche amor con todos
Miércoles (22)
Santa María Magdalena, apóstola (16ª TO)
Palabras: “Jesús le dice: Mujer ¿por qué lloras? ¿a quien buscas?… (Jn 20,15)
Reflexión: … Si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo lo recogeré”
Propósito, durante el día: Señor, dame tu amor y tu gracia que eso me basta
Jueves (23)
Santa Brígida, religiosa (16ª TO)
Palabras: “¡Dichoso vuestros ojos, porque ven y vuestros oídos porque oyen! (Mt 13,16)
Reflexión: … Muchos profetas y justos desearon ver lo que veis y no lo vieron…”
Propósito, durante el día: Como lamparilla de Sagrario, mantenme Señor, junto a Ti
Viernes (24)
Santa Cristina, virgen (16ª TO) (día de abstinencia)
Palabras: “Lo sembrado entre zarza significa el que escucha la palabra; pero… (Mt 13,22)
Reflexión: ,,, los afanes de la vida y la seducción d ellas riquezas la ahogan y queda estéril”
Propósito, durante el día: Jesús, Jesús, para mi, sé siempre Jesús
Sábado (25)
Santiago, apóstol patrón de España
Palabras: La madre de los Zebedeos: “Ordena que estos hijos míos se sienten en tu reino (Mt 20,21)
Reflexión: … ¿Sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber? Lo somos…
Propósito, Madre santa, Virgen del Pilar, llévanos a Jesús, fruto bendito de tu vientre
(la reflexión y el propósito los fija cada uno, claro)
Las lecturas del día 19, domingo (16º TO, ciclo A) llenan de esperanza en el amor de Dios: “Diste a tus hijos la dulce esperanza de que, en el pecado, das lugar al arrepentimiento” (Sab 19); “El espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad, porque nosotros no sabemos pedir lo que nos conviene, pero el espíritu mismo intercede por nosotros” (Rm 8); “Diré a los segadores: Arrancad primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla y el trigo almacenadlo en mi granero” (Mt 13). ¡Que demos fruto!
PALABRAS DEL PAPA LEON XIV
- “La generosidad de Dios para con nosotros no es ingenua, sino sabia, y sabe descubrir en nosotros la posibilidad de un bien del que, a veces, ni siquiera nosotros mismos somos conscientes. Por eso el Señor, que conoce bien el terreno de nuestro corazón mejor de lo que nosotros mismos lo conocemos, no deja de creer en nosotros, en lo que somos y en lo que podemos llegar a ser, día tras día, si con fe nos abandonamos en Él. Así, de la gratuidad y la confianza con las que se esparce la semilla, y de la humildad y la disponibilidad con las que es recibida, crecen en nosotros y se difunden los frutos del Espíritu Santo, que son, como enseña san Pablo: “amor, alegría, paz, paciencia, afabilidad, bondad, fidelidad, modestia, dominio de sí” (Gal 5,22). ¡Cuánto necesita nuestro mundo de estos frutos, de ser colmado y transformado por ellos! Comprometámonos, entonces, especialmente en estos días de vacaciones, a dar espacio a la escucha, a la lectura y a la meditación de la Palabra de Dios, cultivando, junto con el descanso y la sana diversión, también momentos significativos de silencio y de oración. Volveremos a nuestras ocupaciones habituales renovados en el cuerpo y en el espíritu, dispuestos a anunciar la Buena Noticia del Evangelio y cada vez con más capacidad de colaborar en el crecimiento del Reino de Dios. Que María, Reina de los Apóstoles y Estrella de la evangelización, nos ayude a todo esto.” (Angelus, 12 de julio de 2026)
- “… 111. Hago un vehemente llamamiento a quienes desarrollan sistemas de IA. La innovación tecnológica puede ser, en cierto modo, una forma humana de participación en el acto divino de la creación. Los desarrolladores llevan, por tanto, un importante peso ético y espiritual, ya que cada elección de proyecto expresa una visión de la humanidad. Así como el autor de una obra artística o literaria está obligado a considerar los valores que manifiesta, así también ellos están llamados a tratar con la debida seriedad los valores que infunden en sus proyectos: con transparencia, con responsabilidad hacia las comunidades involucradas y con atención a verificar que lo que se cultiva sea realmente un bien.
Lo que no podemos perder. 112. Después de haber recordado las cuestiones de la responsabilidad y del gobierno de la IA, es necesario volver a nuestro tema central: qué significa custodiar lo humano. El riesgo no es sólo que algunas tecnologías se usen mal, sino que el paradigma tecnocrático en el que estamos inmersos, potenciado por la revolución digital y la IA, haga parecer justa y normal una visión antihumana, según la cual la plenitud de la vida consistiría en tener más, reducir la fragilidad, eliminar lo imprevisto y controlarlo todo. Cuando la eficiencia se vuelve medida de valor, el ser humano es tentado a considerarse como un proyecto que debe optimizarse más que como una criatura llamada a la relación y a la comunión.” (Enc. Magnifica humanitas)
(19.09.26)