LO TRIBUTARIO (n.º 1198)
IVA: 9) Entregas y servicios: exenciones
Es obligado recordar lo elemental: el ámbito de aplicación de cada impuesto se delimita mediante ley que establece lo que está sujeto (hecho imponible) y lo que no lo está (supuestos de no sujeción). Y entre los hechos imponibles (supuestos sujetos al impuesto) la ley regula supuestos de exención, en los que hay sujeción (son hechos imponibles), pero no determinan gravamen (deuda tributaria). En la regulación de casi todos los impuestos hay uno o más preceptos que regulan los supuestos de exención (art. 7 LIRPF, art. 4 LIP, art. 9 LIS, art. 14 LIRNR, art. 45 LITPyAJD…). También el IVA tiene supuestos de exención, para operaciones “interiores” (art. 20 LIVA) y para operaciones “exteriores” (art. 21 a 22 LIVA: exportaciones y otras).
Peculiar del IVA es que lo que en otros impuestos es una normativa favorable (la exención es una sujeción sin gravamen “para los contribuyentes”), en el IVA no lo es, salvo que se considere desde el punto del consumidor final (verdadero contribuyente, entendido como el que soporta el impuesto). La operación exenta determina que no se repercuta el IVA (por exención), pero determina también (salvo en operaciones “exteriores”) que el que lo soportó como empresario o profesional no pueda deducir el IVA soportado en las adquisiciones para realizar la operación “exenta”. Y, económicamente, es inevitable que el IVA soportado no deducible se convierta en un “coste tácito” a incluir en el precio por el que se realiza la operación exenta. Las instituciones religiosas lo vivieron en los primeros años de la aplicación del IVA: adquirían con exención (sin repercusión de IVA), pero como los proveedores no podía deducir el IVA de su adquisiciones porque eran para operaciones exentas, trasladaban ese coste fiscal en el precio de sus entregas y servicios. Otro ejemplo claro: en el IVA hay supuestos de exención en los que la ley permite la renuncia a la exención (art. 20 Dos LIVA).
Para entregas y servicios “interiores”, el artículo 20 Uno LIVA exime: operaciones relativas al servicio postal; hospitalización y asistencia sanitaria; servicios de médicos o sanitarios; entregas de sangre, plasma y otro fluidos y tejidos del cuerpo humano; servicios de estomatólogos, odontólogos, mecánicos dentistas, protésicos dentales; prestaciones a sus miembros por asociaciones de miembros que realizan operaciones exentas o no sujetas al IVA; prestaciones de la Seguridad Social y entidades gestoras o colaboradoras; asistencia social (infancia, tercera edad…); educación de la infancia y de la juventud; clases particulares; práctica del deporte; actividad cultural y artística; transporte de enfermos o heridos; operaciones de seguro, reaseguro y capitalización; entregas de sellos de correos y efectos timbrados de curso legal; operaciones financieras; loterias y juegos por la SELyA, ONCE y por los hechos imponibles de tributos sobre el juego; la entrega de terrenos rústicos; las segundas y ulteriores entregas de edificaciones; los servicios de arrendamiento de terrenos y de edificaciones para viviendas; entregas cuya adquisición o importación no dio derecho a deducir; servicios de autores, artistas, escritores, colaboradores gráficos y fotográficos; operaciones sujetas de los partidos políticos. En cada caso, según los términos, condiciones y exclusiones regulados; y completado por la regulación de casos de renuncia a la exención. Y se debe añadir la exención de las entregas de bienes facilitadas a través de una interfaz digital (arts, 8 bis y 20 bis LIVA según la regulación por RD-L 7/2021)
Las exenciones “exteriores” exigen recordar lo que, como asunto anterior, se estudia como delimitación de ámbitos conceptuales y territoriales (arts. 3 y 4 LIVA) y localización de los hechos imponibles (arts. 68 a 70 LIVA). A partir de la asimilación de conocimientos derivados de esas regulaciones se puede proseguir este consideración. Se trata de la exención por exportación de bienes” (art. 21 LIVA, operaciones asimiladas a las exportaciones (art. 22 LIVA), situaciones de depósito temporal y otras (art, 23 LIVA), exenciones en los regímenes aduaneros y fiscales (art. 24 LIVA) y entregas de bienes destinados a otro Estado miembro (art. 25 LIVA),
DE LO HUMANO A LO DIVINO
Las acciones judiciales particulares, por traición, prevaricación y otros delitos públicos, deben ser personales, excluir a un impune y referirse a inferiores, como miembros y delegados de gobiernos.
Días de septiembre. Tiempo de dolor santo, de redención salvadora. De amor porque cristianismo es amor. Primero, el día 14 celebramos la Exaltación de la Santa Cruz (la fiesta de ahora que “antes” se completaba con la Invención de la Santa Cruz, el 3 de mayo, y que aun hoy hay muchos cristianos y muchas poblaciones que la celebran: “la Cruz de mayo”, “Las cruces”. Y, al dia siguiente, 15 de septiembre, celebramos Nuestra Señora de los Dolores, con tantas advocaciones (de las Angustias, del Camino, de la Soledad, de la Bien Aparecida) con las que los hijos de tan querida Madre la honramos, llenos de amor.
- La Secuencia “Stabat Mater dolorosa iuxta crucem lacrimosa, dum pendebat filius...”: “La Madre piadosa estaba / junto a la cruz y lloraba / mientras el Hjo pendía / cuya alma, triste y llorosa / traspasada y dolorosa, / fiero cuchillo tenía. / ¡Oh cuán triste y cuan aflicta / se vio la Madre bendita / de tantos tormentos llena! / Cuando triste contemplaba / y dolorosa miraba / del hijo amado la pena. / Y ¿cuál hombre no llorara, / si a la Madre contemplara / de Cristo, en tanto dolor? / ¿Y quién no se entristeciera / Madre piadosa,si os viera sujeta a tanto rigor? / Por los pecados del mundo / vio a Jesús en tan profundo / tormento la dulce Madre. / Vio morir al Hijo amado / que rindió desamparado / el espíritu a su Padre. / ¡Oh dulce fuente de amor ! Hazme sentir tu dolor /para que llore contigo. / Y que, por mi Cristo amado, / mi corazón abrasado / más viva en él que conmigo. / Y porque a amarle me anime / en mi corazón imprima / las llagas que tuvo en sí. / Y de tu Hijo, Señora, / divide conmigo ahora / las que padeció por mí. / Hazme contigo llorar / y de veras lastimar / de sus penas mientras vivo / porque acompañar deseo / en la cruz, donde le veo, / tu corazón compasivo. / ¡Virgen de vírgenes santas!, / llore ya con ansias tantas / que el llanto dulce me sea; / porque su pasión y muerte / tanga en mi alma, de suerte / que siempre sus penas vea. / Haz que su cruz me enamore / y que en ella viva y more / de mi fe y amor indicio; / porque me inflame y encienda, / y contigo me defienda / en el dia del juicio. / Haz que me ampare la muerte / de Cristo, cuando, en tan fuerte / trance, vida y alma estén, / porque, cuando quede en calma / el cuerpo, vaya mi alma / a su eterna gloria. Amén”
- Apóstoles. “Cristo a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios; al contrario, se despojó de su rango y tomó la condición de esclavo, pasando por uno de tantos. Y, así, actuando como un hombre cualquiera, se rebajó hasta someterse incluso a la muerte, y una muerte de cruz. Por eso Dios lo levantó sobre todo y le concedió el ”Nombre sobre todo nombre” de modo que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo y en la tierra, en el abismo, y toda lengua proclame: Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre” (Flp 2, 6-11)
- Evangelio. “Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna. ” (Jn 3,15-16). “La víspera de la fiesta de la Pascua, como Jesús sabía que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a oos suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo” (Jn 13,1). “Un mandamiento nuevo os doy: que os améis unos a otros. Como yo os he amado, amaos también unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si os tenéis amor unos a otros” (Jn 13,34-35). “El que acepta mis mandamientos y los guarda, ése es el que me ama. Y el que me será amado por mi Padre, y yo le amaré y yo mismo me manifestaré a él” (Jn 14,21)
- “Dolor de Amor. - Porque Él es bueno. - Porque es tu Amigo, que dio por ti su Vida. - Porque todo lo bueno que tienes es suyo. - Porque le has ofendido tanto… Porque te ha perdonado… ¡Él! … ¡ ¡a ti! ¡ - Llora, hijo mío, de dolor de Amor” (san Josemaría, “Camino” 436). “¿Saber que me quieres tanto, Dios mio, y … no me he vuelto loco? (Camino 425). “No hay más amor que el Amor” (Camino 417)
LA HOJA SEMANAL
(del 13 al 19 de septiembre de 2026)
Lunes
(14)
Exaltación de la Santa Cruz (fiesta)
Palabras: “Porque Dios no mandó a su hijo al mundo para condenar al mundo… (Jn 3,17)
Reflexión: … sino para que el mundo se salve por él”
Propósito, durante el día: Jesús, José y María, os doy el corazón y el alma mía
Martes (15)
Nuestra Señora de los Dolores (de las Angustias, del Camino, de la Soledad, la Bien Aparecida)
Palabras: “Jesús al ver a su madre… le dijo: -Mujer, ahí tienes a tu hijo” (Jn 19,27)
Reflexión: … Luego dijo al discípulo: - Ahí tienes a tu madre… El discípulo la recibió en su casa
Propósito, durante el día: Jesús, José y María, asistidme en mi última agonía
Miércoles
(16)
Santos Cornelio, papa, y Cipriano, obispo, mártires (24 TO)
Palabras: ¿A quién se parecen los hombres de esta generación? … (Lc 7,31)
Reflexión: … a unos niños sentados en la plaza que grita a otros: Tocamos la flauta y no bailáis…”
Propósito, durante el día: Jesús, José y Maria, con vosotros descanse en paz el alma mía
Jueves
(7)
San Roberto Belarmino, obispo y doctor de la Iglesia (24ª TO)
Palabras: “Sus muchos pecados le son perdonados, porque tiene mucho amor… (Lc 7,47)
Reflexión: … pero al que poco se le perdona, poco ama”
Propósito, durante el día: Alma de Cristo, santifícame
Viernes
(18)
San José de Cupertino, presbítero (24 TO) (día de abstinencia)
Palabras: “Jesús iba caminando de ciudad en ciudad y de pueblo en pueblo… (Lc 8,1)
Reflexión: … lo acompañaban los Doce y algunas mujeres que había curado de malos espíritus”
Propósito, durante el dia: Cuerpo de Cristo, sálvame
Sábado
(19)
San Jenaro, obispo y mártir (24ª TO)
Palabras: “Los de tierra buena son los que con un corazón noble y generoso… (Lc 8,15)
Reflexión: … escuchan la palabra y la guardan y dan fruto perseverando”
Propósito, durante el día: Madre, mientras mi vida alentare, todo mi amor para ti
(la reflexión y el propósito
los fija cada uno, claro)
Las lecturas del día 13, domingo (24º TO, ciclo A; san Juan Crisóstomo) llenan de confianza en el perdón de Dios: “Recuerda los mandamientos y no te enojes con tu prójimo; la alianza del Señor, y perdona el error” (Si 27); “En la vida y en la muerte somos del Señor. Para esto murió y resucito Cristo: para ser Señor de vivos y muertos” (Rm 14); “- ¿Cuántas veces tengo que personar? ¿Hasta siete veces?… - No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete” (Mt 18). Amor; perdón.
PALABRAS DEL PAPA LEÓN XIV
- “En el Evangelio de este domingo, Jesús sugiere a cada comunidad cristiana al menos dos modos de ejercitar el amor mutuo. El primero es ser capaces de realizar la corrección fraterna. Es un arte delicado y muchas veces olvidado, que requiere franqueza y gradualidad. Hablarse con sinceridad -primero de tú a tú; después, si es preciso, entre dos o tres personas; finalmente, cuando sea necesario, con toda la comunidad- significa afrontar la realidad y transformar problemas y conflictos en pasos de crecimiento. La lamentación y la maledicencia son más fáciles, pero no generan nada y paralizan muchas situaciones. El Evangelio, sin embargo, nos educa a la libertad en la caridad. Además, hay un segundo modo de amar fraternalmente, que para Jesús transforma incluso la oración: ponerse de acuerdo. No solamente cuando hay un conflicto, sino para pedir a Dios cualquier don. Dice el Señor: “Si dos de ustedes se unen en la tierra para pedir algo, mi Padre que está en el cielo se lo concederá” (Mt 18,19). Esta promesa sugiere que podemos tener deseos comunes, dolores comunes, esperanzas comunes y, a través de la oración, crecer en la unidad. Sin la fe, cualquiera podría sentirse solo y sospechar de los demás, viéndolos como extraños y enemigos. Sin embargo, por gracia, somos hermanos y hermanas que pueden ponerse de acuerdo: encontrándose, perdonándose y escuchándose en el Señor. (Angelus, 6 de septiembre de 2026)
- “Queridos hermanos y hermanas, nos sentimos mareados ante este Misterio: ¡es imposible acostumbrarse a él! Celebramos el nacimiento de una niña llamada a ser la Madre de su Creador, la Madre de Dios que salva. Y, sin embargo, nace simplemente como una niña, como las hijas y nietas que sostenemos en nuestros brazos. Hoy le damos los nobles y elevados títulos de Señora y Reina, pero el camino de Dios ha sido y sigue siendo más sencillo y silencioso, pero no por ello menos poderoso y transformador. Es el camino de Jesús mismo, “el primogénito entre muchos hermanos” (Rom 8:29). Pues bien, como María, nosotros también estamos “predestinados a ser conformados a la imagen del Hijo” (ibid.): por gracia, ciertamente, pero deseando y prefiriendo su camino, sus elecciones, su senda a otros caminos. En Jesucristo, Dios ha elegido las condiciones históricas más humildes y a las criaturas más humildes para manifestar la singularidad de su Reino, en el que la arrogancia no tiene cabida y la omnipotencia es creación, servicio y cuidado de la vida.” (homilía, 7 de septiembre 2026, misa en la Natividad de la Santísima Virgen María, en en el santuario de la Madre del Buen Consejo en Gennzano, Italia)
- “Por último, son tres las expresiones más significativas de la dignidad de la persona que la “Gaudium et spes” destaca: la inteligencia, que hace del ser humano un buscador insaciable de la verdad (n. 15); la conciencia, por medio de la cual da unidad y sentido a su propia vida (n. 16); y la libertad, que lo convierte en protagonista responsable de sus propias decisiones (n. 17). Son dimensiones estrechamente vinculadas entre sí: es en la conciencia donde la verdad es reconocida como tal y donde la libertad puede experimentarla como su fundamento y posibilidad. El Espíritu Santo, que da vida en Cristo, nos hace libres y nos asegura constantemente nuestra dignidad de hijos de Dios, liberándonos del miedo y guiándonos hacia la meta última: aquella vida en plenitud más allá de la muerte que Cristo nos ha prometido: solo en Él encuentra verdadera luz el misterio del hombre; de Él recibimos luz sobre el enigma del dolor y de la muerte, y con Él caminamos hacia la resurrección. Queridos hermanos y hermanas, creados a imagen de Dios, por medio de Cristo y en vistas a Él, hemos recibido una dignidad única e indeleble. Comprometámonos a promoverla y defenderla siempre, con la luz y la fuerza del Evangelio. (Audiencia general, 9 de septiembre de 2026)
- “Desarmar las palabras. 214. La primera contribución que podemos hacer a una civilización más humana es prestar atención a nuestras palabras. “Desarmemos las palabras y contribuiremos a desarmar la tierra”. El poder de las palabras es enorme y lo experimentamos en nuestra comunicación cotidiana, cuando alguien nos dice algo que cambia nuestro estado de ánimo, ya sea para bien o para mal. “La paz comienza por cada uno de nosotros, por el modo en el que miramos a los demás, escuchamos a los demás, hablamos de los demás; y, en este sentido, el modo en que comunicamos tiene una importancia fundamental; debemos decir “no” a la guerra de las palabras y de las imágenes, debemos rechazar el paradigma de la guerra”. Todos debemos, por tanto, hacer un examen de conciencia sobre las palabras que usamos, sobre los prejuicios de los que están impregnadas y sobre la agresividad, abierta o encubierta, que las motiva. Tenemos una posibilidad real de contribuir al bien cada vez que decimos la verdad, que damos un consejo sabio, que apoyamos a quien necesita consuelo, que denunciamos una injusticia o damos voz a quien no la tiene.
Construir la paz en la justicia 215. Todos, a cualquier nivel, podemos contribuir al fundamento de la paz, que es la justicia. De hecho, no buscamos una paz cualquiera, una ausencia de conflicto a cualquier precio, sino esa paz verdadera que nace de la justicia. “Hay una estrecha relación entre la justicia de cada uno y la paz para todos”. Al comentar el versículo del salmo “la justicia y la paz se besarán” (Sal 85,11b), san Agustín escribe: “Nadie hay que no desee estar en paz, pero no todos quieren practicar la justicia. […] Pero tú debes practicar la justicia, ya que la paz y la justicia se besan, no están en discordia. Y tú, ¿por qué no estás de acuerdo con la justicia? Por ejemplo, te dice la justicia: no robes, y tú no le haces caso; no cometas adulterio, y te haces el sordo; no hagas a otro lo que tú no quieres que te hagan; no comentes de otros lo que no quieres que comenten de ti. …¿Quieres encontrarte con la paz? Practica la justicia”.¡No nos cansemos, entonces, de buscar la justicia!
Asumir la mirada de las víctimas. 216. Hay situaciones en las que, para seguir siendo humanos, debemos abandonar las vacilaciones y tomar partido. Hay conflictos en los que no es justo permanecer neutrales y no basta pensar en “no ser cómplices”. Cuando nos enfrentamos a bombardeos contra civiles, a ataques contra hospitales, escuelas o infraestructuras vitales, a abusos que afectan a los niños, nos encontramos ante escándalos que hieren a la humanidad misma. Por eso no podemos quedarnos a nivel de análisis abstractos. Como recordó el Papa Francisco, debemos “tocar la carne” de quienes sufren: mirar los rostros, escuchar las historias, reconocer las heridas. Los acontecimientos dolorosos necesitan tanto de historia como de memoria: la una para tratar de relatar los hechos, la otra para dar testimonio de lo vivido.” (Enc. Magnifica humanitas)
(13.09.26)
Noticias fiscales. Se aprueba el RD-L 23/2026, de 8 de septiembre (BOE del 9) prorrogando en el IRPF la deducción por residencia en La Palma y retenciones; y regulando sobre inversiones en Comunidades Autónomas. Nada menos que 23 decretos-leyes en lo que va de año y para un asunto -desastre volcánico- pendiente que exigía la urgencia que no hubo. Hay que buscarla en otro interés personal, político, electoral. Y siguen pendencias: antes, en la calamidad sísmica de Lorca; después, en la catástrofe por inundación y riada en Valencia; en el apagón nacional; y aún ahora: hay fondos (2 de 3) para sostener, y mantener en la ciudad, a los invasores ilegales de Ceuta, pero no para su expulsión y para reparar la negligencia con los vecinos tan gravemente afectados.