LO TRIBUTARIO (nº 990)
Ciencia de la Hacienda: 29) Atribución de renta
La Sociología Fiscal incluirá entre sus capítulos
destacados el que se dedique a la importancia de los nombres en la regulación
legal de los impuestos. Tan infrecuente es la exigencia académica en la
precisión de los términos que se empleen -abandonada la memorización en el
esfuerzo y el mérito democráticos-, como nada extraña la confusión incluso en
pronunciamientos judiciales. Ahí se dejan algunos ejemplos: desgravación,
deducción, reducción; tipo medio, tipo efectivo, tipo marginal; cuota íntegra,
cuota líquida, cuota diferencial; y el más habitual, no sujeción, exención. Con
todo, hay términos y conceptos destacables y dignos de meditación en su empleo
práctico.
En la reforma de 1978 se reguló la “atribución” de
rentas como algo “natural” cuando personas físicas o jurídicas obtenían su
renta a través -mediante- de entes sin personalidad jurídica, como ocurre en
las herencias yacentes, las comunidades de bienes y los patrimonios separados
susceptibles de identificar y delimitar una renta obtenida por ellos y
atribuible a determinadas personas físicas o jurídicas. En la imposición
indirecta esos entes se consideraban sujetos pasivos contribuyentes, aunque
fuera obligado trasladar las correspondientes exigencias y responsabilidades a
las personas físicas o jurídicas que actuaban a través -mediante- esas
“situaciones” jurídicas. Hay que reconocer el mérito al que lo tiene y en este
caso es obligado recordar el artículo 33 de la Ley 239/1963, LGT “de los
maestros”, que decía: “Tendrán la consideración de sujetos pasivos, en las
leyes tributarias en que así se establezca, las herencias yacentes, las
comunidades de bienes y demás entidades que, carentes de personalidad jurídica,
constituyen una unidad económica o un patrimonio separado susceptibles de
imposición”. Compárese con el artículo 35.4 LGT/2003 (y arts.8.3 y 86 a 90
LIRPF; 6 LIS; 84 LIVA…) y se deberá reconocer que aquellos “padres” eran
ejemplares, modelos, en la sabiduría de su tiempo. Para ellos el aplauso del
público, puesto en pie y agitando los pañuelos, como con Antonio cuando sonreía
mirando el cielo: “Toda la gloria para Ti”, mientras sonaba en el tendido un
alegre pasodoble.
Pero la evolución no siempre determina perfección. No
falta el precepto que incluye entre los entes sin personalidad jurídica, las
sociedades civiles que sí la tienen (art. 1665 Cc). “A cambio”, no falta la
realidad de comunidades de bienes que no tienen personalidad jurídica, que son
una “situación” de las cosas (bienes y derechos) que pertenecen a dos o más
personas (diferencia de las sociedades que son una “relación” entre socios y
las cosas no son de todos, sino de la sociedad) y respecto de las que una
calificación (art. 13 LGT) a justada a Derecho diría que son sociedades. Para
más exhibición jurídica, hay que exponer los contenidos y diferencias entre la
sociedad de gananciales (comunidad de bienes germánica), la comunidad de bienes
(romana) y la sociedad civil irregular (a la que hay que reconocer su
personalidad, al menos frente a los socios). Y para sorpresa y nota alta o
bajísima: los pronunciamientos reiterados y confirmados que consideran que la
renta obtenida mediante las herencias de confianza (Cataluña) es renta del
heredero de confianza.
La nueva ley del IRPF ha rizado el rizo y ha
considerado la atribución de rentas como un régimen especial con las
inevitables exigencias formales. Pero los problemas se han creado, “sin
fundamento”, en la “no alteración” patrimonial de la división y disolución
(art. 33 LIRPF). Y la práctica añade roces, como la naturaleza de la renta
atribuida.
DE LO HUMANO A LO DIVINO
A los guardianes del sepulcro los compraron para que
mintieran (Mt 28,1-15); ahora hay autoridades fiscales que cuentan como si no
existieran los deberes de secreto y de sigilo.
¡Aleluya! ¡Ha resucitado! Los cristianos ya han
cambiado el “Ángelus” por el “Regina coeli” porque el recuerdo y la invocación
es ahora a la Virgen Madre de Jesús Resucitado como fuera de la Pascua lo es a
la Madre de Dios hecho hombre, del Redentor: “Reina del cielo alégrate,
¡Aleluya! Porque el mereciste llevar, ¡Aleluya!, resucitó como dijo, ¡Aleluya!
Ruega por nosotros a Dios, ¡Aleluya! Gózate y alégrate Virgen María ¡Aleluya!
porque ha resucitado verdaderamente el Señor, ¡Aleluya! Oh Dios que te has dignado
alegrar al mundo, por la resurrección de tu Hijo nuestro Señor Jesucristo,
concédenos que, por la mediación de la Virgen María, su Madre, alcancemos los
gozos de la vida eterna. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén”
En la primera semana de Pascua todos los días de la
Octava eran el domingo mismo. En la segunda semana, el domingo, “De Quasimodo”,
se felicita en los cristianos que han nacido a la gloria de los llamados al
reino celestial: “qui vos ad caelestia regna vocavit, alleluia”. “Hermanos, Ya
que habéis resucitado con Cristo, buscad los bienes de allá arriba, donde está
Cristo, sentado a la derecha de Dios; aspirad a los bienes de arriba, no a los
de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está con Cristo escondida en
Dios. Cuando aparezca Cristo, vida nuestra, entonces también vosotros
apareceréis, juntamente con él, en gloria” (Col 3,1-4)
En la lectura y meditación del evangelio, muchos
cristianos se paran en los “tres lo”: “Señor, si tú te lo has llevado, dime
dónde lo has puesto y yo lo recogeré” (Jn 20,15); otros se quedan repasando el
cambio de palabras “del “nolli me tangere” (no me toques) al actual “nolli me
tenere” (no me detengas). Otros en las primeras preguntas de Jesús resucitado:
“Mujer, ¿por qué lloras? ¿a quién buscas?” (Jn 20, 15), a María Magdalena; “¿De
qué veníais hablando entre vosotros por el camino? … ¿Qué ha pasado? … ¿No es
preciso que el Cristo padeciera estas cosas y así entrar en su gloria?” (Lc
24,17. 19. 26), a los discípulos que iban a Emaús; “¿Por qué os asustáis, y por
qué admitís sos pensamientos en vuestros corazones? Mirad mis manos y mis pies:
soy yo mismo” (Lc 24, 38) en la primera aparición en el Cenáculo; “Muchachos,
¿tenéis algo de comer?” (Jn 21,5) en la pesca milagrosa. “Simón, hijo de Juan
¿me amas más que éstos? … Simón, hijo de Juan, ¿me amas? … Simón, hijo de Juan
¿me quieres?” (Jn 21,15.16.17) preguntas a Pedro. Y “Si yo quiero que él
permanezca hasta que yo vuelva, ¿a ti qué? Tú sígueme” (Jn 21,22) en la
pregunta a Pedro sobre el discípulo al que Jesús amaba.
Domingo de la Divina Misericordia. “Bendito sea Dios,
Padre de nuestro Señor Jesucristo, que por su gran misericordia nos ha
engendrado de nuevo -mediante la resurrección de Jesucristo de entre los
muertos- a una esperanza viva, a una herencia incorruptible, inmaculada y que
no se marchita, reservada en los cielos para vosotros, que, por el poder de
Dios, estáis custodiados mediante la fe hasta alcanzar la salvación preparada
ya para ser manifestada en el tiempo último (1 Pe 1, 3-6). “Esto era la figura
del bautismo que ahora os salva, no por quitar la suciedad del cuerpo, sino por
pedir firmemente a Dios una conciencia buena por la resurrección de Jesucristo,
que, después de haber subido al cielo, está sentado a la diestra de Dios, con
los ángeles, las potestades y las virtudes sometidos él” (1 Pe 3,20-22). ¡Ha
resucitado! ¡Aleluya! Así se saludaban, en el campo y en el mar, al
cruzarse...
LA HOJA SEMANAL
(del 8 al 13 de abril)
Lunes (8)
La Anunciación del Señor (trasladada este año del 25 de marzo)
Palabras: “Hágase en mí, según tu palabra” (Lc 1,38)
Reflexión: “Alégrate llena de gracia, el Señor está contigo”
Propósito, durante el día: Dios te salve, Reina y Madre
Martes (9)
Santo Toribio de Astorga (2ª de Pascua)
Palabras: “Así tiene que ser elevado el Hijo del hombre… (Jn 3,14)
Reflexión: … para que todo el cree en él tenga vida eterna”
Propósito, durante el día: Señor, no me tienes que dar porque te quiera
Miércoles (10)
Santa Magdalena de Canosa, virgen y fundadora (2ª de Pascua)
Palabras: “Dios no mandó a su Hijo al mundo para juzgar… (Jn 3,17)
Reflexión: … al mundo, sino para que el mundo se salve”
Propósito durante el día: Señor, sé para mí siempre Jesús
Jueves (11)
San Estanislao, obispo y mártir (2ª de Pascua)
Palabras: “El que cree en el Hijo posee la vida eterna” (Jn 3,36)
Reflexión: El que no crea al Hijo no verá la vida, la ira de Dios pesa sobre él
Propósito, durante el día: Señor, aumenta nuestra fe
Viernes (12)
San Julio I, papa (2ª de Pascua) (abstinencia) (fiesta familiar en el blog)
Palabras: “Jesús, sabiendo que iban a llevárselo para proclamarlo… (Jn 6,15)
Reflexión: … rey, se retiró otra vez a la montaña él solo”
Propósito, durante el día: Señor, mándame ir a Ti para que con tus santos te alabe
Sábado (13)
San Hermenegildo, mártir (2ª de Pascua)
Palabras: “Él les dijo: - Soy yo, no temáis. Querían recogerlo … (Jn 6,20-21)
Reflexión: ... a bordo, pero la barca tocó tierra en seguida”
Propósito, durante el día: Madre, Vida, Dulzura y Esperanza nuestra
(la reflexión y el propósito los fija cada uno, claro)
Las lecturas del día 7, domingo (de la Divina
Misericordia; 2ª Semana de Pascua, ciclo B; san Juan Bautista de La Salle,
presbítero y fundador) en la celebración continuada de la Pascua de
Resurrección, son proclamaciones de nuestra fe: “En el grupo de los creyentes
todos pensaban y sentían lo mismo” (Hech 4); “Pues todo lo que ha nacido de
Dios vence al mundo. Y lo que ha conseguido la victoria sobre el mundo es
nuestra fe” (1 Jn 5); “- ¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que
crean sin haber visto” (Jn 20)
PALABRAS DEL PAPA FRANCISCO
- “Aquí, las mujeres, en la mañana de Pascua, experimentan esto, pero de
una manera mucho mayor. ¿Por qué? Porque la resurrección de Jesús no es sólo
una noticia maravillosa o el final feliz de una historia, sino algo que cambia
nuestras vidas y la cambia por completo y para siempre. Es la victoria de la
vida sobre la muerte, esta es la Resurrección de Jesús. Es la victoria de la
esperanza sobre el desaliento. Jesús ha atravesado la oscuridad de la tumba y
vive para siempre: su presencia puede llenarlo todo de luz. Con Él cada día se
convierte en la etapa de un viaje eterno, cada "hoy" puede esperar un
"mañana", cada final un nuevo comienzo, cada instante se proyecta más
allá de los límites del tiempo, hacia la eternidad.” (Regina coeli, 1 de abril
de 2024)
-
“Por eso, la persona justa vigila su propio comportamiento para que no
perjudique a los demás: si comete un error, pide perdón. La persona justa
siempre pide disculpas. En algunas situaciones es capaz de sacrificar un bien
personal para ponerlo a disposición de la comunidad. Desea una sociedad
ordenada, en la que sean las personas las que den lustre a los cargos, y no los
cargos los que den lustre a las personas. Aborrece el favoritismo y no comercia
con favores. Ama la responsabilidad y es ejemplar viviendo y promoviendo la
legalidad. Además, el justo rehúye comportamientos nocivos como la calumnia, el
falso testimonio, el fraude, la usura, la burla, la deshonestidad. El justo
mantiene la palabra dada, devuelve lo que ha recibido prestado, reconoce un salario
justo a los trabajadores: la persona que no reconoce el justo salario a los
trabajadores, no es justa, es injusta.” (Audiencia general, 3 de abril de 2024)
(7.04.24)
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