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LO TRIBUTARIO (nº 766)

La otra Ley 11/21: las identificaciones

Aunque habría que pensar que las obligaciones tributarias son obligaciones personalísimas y que todo respecto de ellas exige no sólo el secreto, en consideración al artículo 18 CE que garantiza el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen, las muchas obligaciones de dar información que contienen las normas tributarias, han hecho que sea frecuente la publicación de noticias y datos fiscales referidos a las personas físicas y jurídicas. La Ley 11/2021 no es ajena a estas exigencias y aumenta así el riesgo de vulneraciones del derecho a la intimidad. La otra Ley 11/2021, posiblemente incluiría esos deberes, pero regularía con extremo rigor las consecuencias institucionales y personales de filtraciones y publicaciones, hoy inexistentes. Es como en las sanciones por incumplimientos tributarios que no existen ni se aplican para actos y resoluciones anulados por ser contrarios a Derecho.

Se modifica la Ley de 28 de mayo de 1862, del Notariado. En el artículo 23 exigiendo que en las escrituras y actas que lo requieran los notarios den fe de que conocen a las partes o de haberse asegurado de su identidad por los medios supletorios establecidos que se relacionan con más detalle y que se refieren a: afirmación de dos personas, identificación recíproca, referencia de carnets y documentos de identidad, cotejo de firma indubitada. Como debe ser, también se regula la exoneración responsabilidad de los notarios, que no procedan dolo, por la actuación maliciosa de los otorgantes o de terceros. Según el artículo 24 LN en todo instrumento público consignará el notario su nombre y vecindad, los nombres y vecindad de los testigos y el lugar, año y día del otorgamiento. En las escrituras en que se declaren, transmitan, graven, modifiquen o extingan a título oneroso el dominio y otros derechos reales sobre inmuebles se debe identificar los medios de pago empleados y la declaración previa de movimiento de los medios de pago y se informará a la Administración de la negativa a comunicar el NIF o los medios de pago empleados o la negativa a identificarlos. En este sentido, se modifica el artículo 7 de la Ley 7/2012 que prohíbe el pago en efectivo de determinadas operaciones de empresarios y profesionales según su importe y el domicilio del pagador. Igualmente, se regulan las sanciones, el procedimiento para imponerlas y los recursos que se pueden plantear.

Se modifica la DA 6ª.4 LGT que regula la revocación del NIF con pérdida de validez a efectos identificativos de dicho número en el ámbito fiscal y se añade un párrafo que establece que cuando la revocación se refiere a un NIF de una entidad, su publicación en el BOE implicará la abstención del notario para autorizar cualquier instrumento público relativo a declaraciones de voluntad, actos jurídicos que impliquen consentimiento, contratos y negocios jurídicos y la prohibición de acceso a cualquier registro público, incluidos los administrativos, salvo que se rehabilite el NIF, salvo para realizar los trámites imprescindibles para la cancelación de la nota marginal.

Se modifica el artículo 95 bis LGT, que regula la publicación de listados de deudores a la Hacienda por más de 600.000 euros, incluyendo los declarados responsables tributarios. No se incluirán los deudores que paguen la totalidad de la cantidad adeudada a la fecha de referencia antes de la finalización del plazo para alegaciones. Respetando el Reglamento (UE) 2016/679 sobre protección de datos personales.

DE LO HUMANO A LO DIVINO

Proponen algunos que se practique la “muerte fiscal” para los defraudadores tributarios, al tiempo que la aprobación de dos nuevos delitos. Parece obligado idéntico proceder en actos o resoluciones de la Administración anulados por ser contrarios a Derecho.

Adviento. Domingo “Gaudete”. El cristiano se recrea en la antífona de entrada: “Gaudete in Domino semper; iterum dico, gaudete. Dominus enim prope est”. “Alegraos siempre en el Señor; os lo repito, estad alegres. El Señor está cerca” (Flp 4,4). Los cristianos dicen en su corazón la Oración colecta: “Estás viendo, Señor, cómo tu pueblo espera con fe la fiesta del nacimiento de tu Hijo; concédenos llegar a la Navidad, fiesta de gozo y salvación, y poder celebrarla con alegría desbordante”. En el ciclo C la lectura de la profecía de Sofonías (So 3) empieza también así: “Regocíjate, hija de Sión, grita de júbilo, Israel, alégrate y gózate de todo corazón, Jerusalén”. El texto del salmo responsorial se toma de Isaías: “El Señor es mi Dios y salvador, confiaré y no temeré, porque mi fuerza y mi poder es el Señor, él fue mi salvación” (Is 12,2). Y la segunda lectura se toma de la epístola a los Filipenses donde se puede leer: “Nada os preocupe; sino que, en toda ocasión, en la oración y súplica con acción de gracias, vuestras peticiones sean presentadas a Dios” (Flp 4,6)

Los cristianos viven el Adviento de la Navidad como se recorre el camino hacia el cielo. Conscientes de lo que se hace, de lo que se debe hacer; confiados en la compañía de los ángeles y de los santos; seguros de la mirada de Dios, en la mano atenta de Jesús para evitar que caigamos, llenos del Amor y de la Esperanza que el Espíritu Santo derrama en los corazones; con la Virgen, nuestra Madre y con san José, que sabe mucho de caminos, de idas y de huidas, de elegir el buen destino y de trabajar siempre y bien.

- Adivinando la sonrisa de Dios en Jesús: “Volvieron los setenta y dos llenos de alegría diciendo: - Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre. Él les dijo: Veía yo a Satanás caer del cielo como un rayo. Mirad, os he dado potestad para aplastar serpientes y escorpiones y sobre cualquier poder del enemigo, de manera que nada podrá haceros daños. Pero no os alegréis de que los espíritus se os sometan; alegraos más bien de que vuestros nombres están escritos en el cielo” (Lc 10,17-20)

- Recordando palabras de la alegría de Jesús “Como el Padre me amó, así os he amado yo. Permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor, como yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Os he dicho esto para que mi alegría esté en vosotros y vuestra alegría sea completa” (Jn 15,9-11). “Padre Santo, guarda en tu nombre a aquéllos que me has dado, para que sean uno como nosotros. Cuando estaba con ellos yo los guardaba en tu nombre. He guardado a los que me diste y ninguno de ellos se ha perdido, excepto el hijo de la perdición para que se cumpliera la Escritura. Pero ahora voy a Ti y digo estas cosas en el mundo para que tengan mi alegría completa en sí mismos” (Jn 17,11-13). “Padre, quiero que donde yo estoy también estén conmigo los que Tú me has confiado, para que vean mi gloria, la que me has dado porque me amaste antes de la creación del mundo” (Jn 17, 24)

Adviento camino de Navidad. “Al ver la estrella se llenaron de inmensa alegría. Y entrando en la casa vieron al Niño con María, su madre, y postrándose le adoraron” (Mt 2,10-11)

LA HOJA SEMANAL
(del 13 al 18 de diciembre) (año de la Familia)

Lunes (13)

Santa Lucía, virgen y mártir (3ª Adviento)
Palabras: “Jesús llegó al templo y, mientras enseñaba, se acercaron … (Mt 21,23)
Reflexión: … los sumos sacerdotes y ancianos” ¿Quién te ha dado autoridad?
Propósito, durante el día: Dios mío: camino, verdad y vida

Martes (14)

San Juan de la Cruz, presbítero y doctor de la Iglesia (3ª Adviento)
Palabras: “Os aseguro que los publicanos y las prostitutas os llevan … (Mt 21,31)
Reflexión: … la delantera en el camino del reino de Dios” que creyeron a Juan
Propósito, durante el día: Dios mío: no permitas que me aparte de Ti

Miércoles (15)

San Valeriano de Abbensa, obispo y mártir (3ª Adviento)
Palabras: “Dichoso el que no se escandalice de mí … (Lc 7,23)
Reflexión: … los ciegos ven, los inválidos andan, los leprosos quedan limpios…”
Propósito, durante el día: Dios mío: lo que quieras, como quieras, cuando quieras

Jueves (16)

Santa Adelaida, emperatriz (3ª Adviento)
Palabras: “Entre los nacidos de mujer nadie es más grande que Juan (Lc 7,28)
Reflexión: … Aunque el más pequeño en el reino de Dios es más grande”
Propósito, durante el día: Dios mío: hazme fiel en lo pequeño y lo grande

Viernes (17)

Feria de Adviento (día de penitencia)
Palabras: “Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abrahán… (Mt 1,1)
Reflexión: … Jacob engendró a José, el esposo de María de la que nació Jesús”
Propósito, durante el día: Jesús, Hijo de Dios, ten misericordia de mi

Sábado (18)

Feria de Adviento (Nª Sª de la Esperanza, Virgen de la O, Expectación del Parto)
Palabras: “Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el ángel… (Mt 1,24)
Reflexión: … y se llevó a su casa a su mujer”
Propósito, durante el día: Jesús, José y María, os doy el corazón y el alma mía

(la reflexión y el propósito los fija cada uno, claro)

Las lecturas del día 12, domingo (3º de Adviento “Gaudete”, ciclo C) nos llenan de alegría en la espera de la Navidad: “Él se goza y se complace en ti, te ama y se alegra con júbilo como en día de fiesta” (So 3); “Estad siempre alegres en el Señor; os lo repito, estad alegres. Que vuestra mesura la conozca el mundo. El Señor está cerca” (Flp 4); “El pueblo estaba en expectación, y todos se preguntaban si no sería Juan el Mesías” (Lc 3). Preparando el belén, adornando la estancia, esperando con los padres de Jesús.

PALABRAS DEL PAPA FRANCISCO

- “Convertirse, entonces, significa no prestar oído a aquello que corroe la esperanza, a quien repite que en la vida nunca cambiará nada -los pesimistas de siempre-; es rechazar el creer que estamos destinados a hundirnos en las arenas movedizas de la mediocridad; es no rendirse a los fantasmas interiores, que se presentan sobre todo en los momentos de prueba para desalentarnos y decirnos que no podemos, que todo está mal y que ser santos no es para nosotros. No es así, porqué está Dios. Es necesario fiarse de Él, porque Él es nuestro más allá, nuestra fuerza. Todo cambia si se le deja el primer lugar a Él. Eso es la conversión: al Señor le basta que dejemos nuestra puerta abierta para entrar y hacer maravillas, como le bastaron un desierto y las palabras de Juan para venir al mundo. No pide más.” (Homilía, en la misa en el Megaron Concert Hall de Atenas, el 5 de diciembre de 2021)

- “Pidámosle a la Virgen una gracia: que nos libre de la idea engañosa de que una cosa es el Evangelio y otra la vida; que nos encienda de entusiasmo por el ideal de santidad, que no es una cuestión de estampitas, sino de vivir cada día lo que nos sucede con “humildad y alegría”, como la Virgen, libres de nosotros mismos, con la mirada puesta en Dios y en el prójimo que encontramos. Por favor, no nos desanimemos: ¡el Señor nos ha dado a todos un buen paño para tejer la santidad en la vida diaria! Y cuando nos asalte la duda de no lograrlo o la tristeza de ser inadecuados, dejémonos mirar por los "ojos misericordiosos" de la Virgen, ¡porque nadie que haya pedido su ayuda ha sido abandonado jamás!” (Angelus, en la Inmaculada Concepción de la Virgen María, el día 8 de diciembre de 2021)

(12.12.21) 

LO TRIBUTARIO (nº 570)

Las fuentes del derecho (20): ¿buena fe?

Establece el artículo 3 de la Ley 40/2015, LRSP, después de decir que las Administraciones Públicas sirven con objetividad los intereses generales y actúan con sometimiento pleno a la Constitución, a la Ley y al Derecho, que deberán respetar en su actuación y relaciones los siguientes principios: … c) Buena fe, confianza legítima y lealtad institucional. La lealtad institucional parece que se debe predicar para actuaciones y relaciones entre instituciones y la confianza legítima es un objetivo a conseguir (que los administrados se fíen de su Administración). En cambio, la buena fe es un principio al que la Administración debe ajustar su intenciones y propósitos en sus actuaciones y su forma de conducirse en sus relaciones con los administrados. Se trata de un aspecto a considerar en cada acto, en cada relación, de la Administración.

Porque es el único principio de los que la ley relaciona que tiene correspondencia con otro que se puede dar o no en el proceder de los administrados y porque respecto de estos ha sido objeto de regulaciones y pronunciamientos, parece conveniente atender a lo que en este ámbito se ha dicho y comprobar si es aplicable a las actuaciones y relaciones de la Administración. Así, el Real Decreto 2631/1985, sobre procedimiento para sancionar, regulaba (art. 14) la buena y la mala fe como criterios de graduación de las sanciones (art. 11.1.a) y, a esos efectos, daba un criterio general (el cumplimiento de las obligaciones tributarias), establecía que “se presumirá siempre” la buena fe si se lleva la contabilidad y los libros o registros tributarias exigidos si además han cumplido correctamente sus obligaciones tributarias formales y relacionaba casos en los que, entre otros, se entendía que se había actuado con mala fe (incumplimientos contables, inexactitudes en declaraciones, no aportar lo requerido o aportar datos falsos). La Ley 1/1998, de Derecho y Garantías de los Contribuyentes (art. 33.1) establecía una presunción de buena fe de los administrados, salvo prueba en contrario. En los seis años vigencia de esta ley hasta su derogación por la LGT/2003, la Administración no aplicó esa presunción legal. Derogada la Ley 1/1998, y aún en la actualidad, paradójicamente, se hizo frecuente en los pronunciamientos de los Tribunales la aplicación de la presunción de buena fe. Y existe una definición: “es la creencia íntima de que se ha actuado conforme a derecho, o que se poseen los bienes o se ejercitan los derechos o se cumplen las obligaciones, sin intención engañosa, abusiva o fraudulenta (TS 29-10-97).

En un Taller de tributación se concluye que la Administración ni tiene ni puede actuar con buena fe porque su obligación y única forma de proceder es con sometimiento pleno a la Ley y al Derecho (art. 3 Ley 40/2015, RJSP), de modo que no es mala fe (circunstancia calificadora de una conducta), sino violación de su deber, cuando incumple las normas que la obligan (actos declarados nulos o anulados por sentencia). Ni siquiera la desviación de poder (utilización de una potestad para un fin distinto al que la justifica), como abuso de derecho, sería mala fe, porque en sí misma (art. 48 Ley 39/2015, LPAC) determina la anulación por infracción del ordenamiento. Y, siendo así, donde se puede localizar la mala fe de la Administración es en las omisiones (dejar de resolver, mantener la provisionalidad, no aplicar el principio de regularización íntegra, no motivar con claridad, no explicar el fundamento normativo de los actos…). No faltaron opiniones eruditas sobre la mala fe en los excesos, abusos, de Derecho.

DE LO HUMANO A LO DIVINO

La presión fiscal en España en 2018 fue del 34,4% por encima de la media de los 36 países de la OCDE. Según el IEE, en 2019 la presión fiscal en España, 40,1%, es también superior a la media de la UE, 34,5%; se aconseja bajar el IS y el ISyD.

Adviento. Tercer domingo. Domingo “Gaudete”, en cuya Antífona de Entrada se dice: “Estad siempre alegres en el Señor; os lo repito, estad alegres. El Señor está cerca (Gaudete in Domine Semper: iterum dico, gaudete. Dominus enim prope est). Es como un oasis espiritual a mitad de camino del Adviento en un tiempo en el que la meditación intensa, la mortificación frecuente, el desprendimiento como norma habitual, pueden atraer la tentación de lo contrario a lo que debe ser limpiar, ordenar, airear, iluminar, preparar el alma para celebrar como merece el misterio de la Encarnación, la fiesta alegre de la Navidad. En la misa, las lecturas del ciclo A, en el libro de Isaías, llevan a ese mismo alegre paisaje: “El desierto y el yermo se regocijarán, se alegrarán el páramo y la estepa, florecerá como flor de narciso, se alegrará con gozo y alegría…Volverán los rescatados del Señor, vendrán a Sión con cánticos: en cabeza, alegría perpetua; siguiéndolos, gozo y alegría. Pena y aflicción se alejarán.” (Is 35.1-6a.10)

El cristiano rebusca en sus recuerdos pasajes que le llenen de alegría y confianza: “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en Cristo con toda bendición espiritual en los cielos, / ya que él nos eligió antes de la creación del mundo para que fuéramos santos y sin mancha en su presencia, por el amor; / nos predestinó a ser sus hijos adoptivos por Jesucristo conforme al beneplácito de su voluntad, para alabanza y gloria de su gracia, nos hizo gratos en el Amado / en quien, mediante su sangre, tenemos la redención, el perdón de los pecados, según la riqueza de su gracia, que derramó sobre nosotros sobreabundantemente con toda sabiduría y prudencia…” (Ef 1,3-8)

Y, pensando en el Niño Dios que va a nacer de la Virgen María, como si fuera un villancico, el cristiano trae de la memoria palabras referidas a la Sabiduría: “Cuando asentaba los cielos allí estaba yo, cuando fijaba un límite a la superficie del océano, cuando sujetaba las nubes en lo alto, cuando consolidaba las fuentes del océano, cuando ponía su límite al mar para que las aguas no lo traspasaran, cuando fiaba los cimientos de la tierra, yo estaba como artífice junto a Él, lo deleitaba día a día, jugando ante Él en todo momento, jugando con el orbe de la tierra, y me deleitaba con los hijos de Adán” (Prv 8, 27-31). Con recuerdos evangélicos: “En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba junto a Dios, y el Verbo era Dios. Él estaba al principio junto a Dios. Todo se hizo por él, y sin él no se hizo nada de cuanto ha sido hecho.” (Jn 1,1-3)

Alegría en el Adviento. Palabras de Jesús: “Ahora voy a Ti y digo estas cosas en el mundo, para que tengan alegría completa en sí mismos” (Jn 17,13). “Os volveré a ver y se os alegrará el corazón y nadie os quitará vuestra alegría (Jn 16,22). “Pedid y recibiréis para que vuestra alegría sea completa” (Jn 16,24). Encuentros con Jesús, ocasión de alegría: “Al ver al señor, los discípulos se alegraron” (Jn 20,20). Adviento, tiempo mariano: “Monstra te esse matrem, sumat per te precem qui pro nobis natus tulit esse tuus”: Muestra que eres Madre para que por ti acoja nuestra oración quien, nacido para nuestro bien, se hizo llevar en tu seno (del himno “Ave maris stella”, ss. VIII-IX)

LA HOJA SEMANAL
(del 16 al 21 de diciembre)

Lunes (16)

Santa Adelaida, emperatriz (3ª Adviento)
Palabras: “Os voy a hacer yo también una pregunta” (Mt 21,24)
Reflexión: Jesús confunde a los sumos sacerdotes y ancianos del pueblo
Propósito, durante el día: Señor, que aprenda a no juzgar, a no criticar

Martes (17)

Feria de Adviento (san Modesto de Jerusalén)
Palabras: “Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abrahán” (Mt 1,1)
Reflexión: Jacob engendró a José, el esposo de María, de la que nació Jesús
Propósito, durante el día: Vivir piadosamente la semana anterior al Nacimiento

Miércoles (18)

Feria de Adviento (Expectación de María, Madre de la Esperanza, María de la O)
Palabras: “Resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo” (Mt 1,18)
Reflexión: Cuando José despertó hizo lo que dijo el ángel y llevó a María a su casa
Propósito, durante el día: Meditar en las confidencias de María y José

Jueves (19)

Feria de Adviento (san Anastasio I, papa)
Palabras: Isabel te dará un hijo y le pondrás por nombre Juan” (Lc 1,13)
Reflexión: Irá delante del Señor
Propósito, durante el día: Jesús, María y José, que esté siempre con los tres

Viernes (20)

Feria de Adviento (santo Domingo de Silos, abad)
Palabras: “Por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios” (Lc 1,35)
Reflexión: He aquí la esclava del Señor. Hágase en mí según tu palabra
Propósito, durante el día: Jesús, José y María os doy el corazón y el alma mía

Sábado (21)

Feria de Adviento (san Pedro Canisio, presbítero y doctor de la Iglesia)
Palabras: “Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre” (Lc 1,42)
Reflexión: ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor?
Propósito, durante el día: María, madre mía, ampárame y guíame a la patria celestial

(la reflexión y el propósito los fija cada uno, claro)

Las lecturas del día 15, domingo (3º de Adviento, ciclo A) llaman a la alegría del Adviento en la espera de la llegada del Niño Jesús: “Mirad a vuestro Dios, que trae el desquite; viene en persona, resarcirá y os salvará” (Is 35); “Tened paciencia también vosotros, manteneos firmes, porque la venida del Señor está cerca” (St 5); “¡Dichoso el que no se escandalice de mí!” (Mt 11). Estos días inmediatos a la Navidad deben estar llenos de amor: de Dios y a Dios, rebosando amor a los demás. Y muy cerca de María.

PALABRAS DEL PAPA FRANCISCO

- “3. San Francisco realizó una gran obra de evangelización con la simplicidad de aquel signo. Su enseñanza ha penetrado en los corazones de los cristianos y permanece hasta nuestros días como un modo genuino de representar con sencillez la belleza de nuestra fe. Por otro lado, el mismo lugar donde se realizó el primer belén expresa y evoca estos sentimientos. Greccio se ha convertido en un refugio para el alma que se esconde en la roca para dejarse envolver en el silencio.

¿Por qué el belén suscita tanto asombro y nos conmueve? En primer lugar, porque manifiesta la ternura de Dios. Él, el Creador del universo, se abaja a nuestra pequeñez. El don de la vida, siempre misterioso para nosotros, nos cautiva aún más viendo que Aquel que nació de María es la fuente y protección de cada vida. En Jesús, el Padre nos ha dado un hermano que viene a buscarnos cuando estamos desorientados y perdemos el rumbo; un amigo fiel que siempre está cerca de nosotros; nos ha dado a su Hijo que nos perdona y nos levanta del pecado.

La preparación del pesebre en nuestras casas nos ayuda a revivir la historia que ocurrió en Belén. Naturalmente, los evangelios son siempre la fuente que permite conocer y meditar aquel acontecimiento; sin embargo, su representación en el belén nos ayuda a imaginar las escenas, estimula los afectos, invita a sentirnos implicados en la historia de la salvación, contemporáneos del acontecimiento que se hace vivo y actual en los más diversos contextos históricos y culturales.

De modo particular, el pesebre es desde su origen franciscano una invitación a “sentir”, a “tocar” la pobreza que el Hijo de Dios eligió para sí mismo en su encarnación. Y así, es implícitamente una llamada a seguirlo en el camino de la humildad, de la pobreza, del despojo, que desde la gruta de Belén conduce hasta la Cruz. Es una llamada a encontrarlo y servirlo con misericordia en los hermanos y hermanas más necesitados (cf. Mt 25,31-46).” (Carta Apostólica “Admirabile signum”, en Greccio, Santuario del Pesebre, 1 de diciembre de 2019)

- “Me gustaría destacar también la palabra con la que María se define a sí misma en su entrega a Dios: se profesa “esclava del Señor”. El “sí” de María a Dios asume desde el principio la actitud de servicio, de atención a las necesidades de los demás. Así lo atestigua concretamente el hecho de la visita a Isabel, que siguió inmediatamente a la Anunciación. La disponibilidad a Dios se encuentra en la voluntad de asumir las necesidades del prójimo. Todo esto sin clamor y sin ostentación, sin buscar un puesto de honor, sin publicidad, porque la caridad y las obras de misericordia no necesitan ser exhibidas como un trofeo. Las obras de misericordia se hacen en silencio, en secreto, sin jactarse de hacerlas. También en nuestras comunidades estamos llamados a seguir el ejemplo de María, practicando el estilo de discreción y ocultación.” (Angelus, día 8 de diciembre de 2019)

- “Pablo nos enseña la perseverancia en la prueba y la capacidad de leer todo con los ojos de la fe. Hoy pedimos al Señor, por intercesión del apóstol, que reviva nuestra fe y nos ayude a ser fieles hasta el final de nuestra vocación de cristianos, de discípulos de los discípulos del Señor, de misioneros.” (Audiencia general, 11 de diciembre de 2019)

(15.12.19)