LO TRIBUTARIO (n.º 1189)
IVA: 2) Del IGTE al IVA
Hay que reconocer que la reforma Espinosa San Martín de 1964 ya anticipaba en su Memorandum que el nuevo Impuesto General sobre el Tráfico de las Empresas era una transición al IVA que sería el impuesto “perfecto” del futuro. Porque era así, el IGTE aportaba muchos aspectos que deberían facilitar la asimilación del IVA cuando llegara. Por ejemplo, en su estructura, con una relación de hechos imponibles de diferente tributación (art. 16 operaciones de fabricantes; art. 17 de mayoristas; art. 18, importaciones; art. 19, exportaciones; art. 20, ejecución de obras; art. 21, arrendamiento de bienes; art. 22, prestación de servicios, en general; art. 23 a 32 servicios específicos: mediación, agencia, bancarios y financieros, seguros, transporte terrestre, marítimo y aéreo, publicidad…) para acabar con la novedad (no había precedentes legales ni conceptuales) de un “precepto cierre” (art. 33) que sujetaba cualquier otra operación habitual que no fuera una de las anteriores. Y ahí encajó, “fácilmente”, el novedoso contrato de “leasing”. Y luego, el “lease back” y, después, el “factoring” y el “renting”…
El IGTE enseñó y acostumbró nuevos conceptos que luego estarían en el IVA, como “entrega” (económico) en vez de “transmisión” (jurídico). Muy relevante fue el concepto de “contraprestación”, como base imponible de las operaciones sujetas al IGTE, y que se define como “algo más que el precio y algo menos que el precio”. Algo más, porque incluye el coste de: los portes, transportes, envases, embalajes, seguros y cualquier otro crédito contra el adquirente del bien o servicio; y algo menos, porque resulta de no computar descuentos, bonificaciones, suplidos.
El IGTE abrió las puertas a la comunicación de criterios por la Administración, como se manifestó en la publicación de contestaciones a consultas de los contribuyentes sobre conceptos de comprensión compleja al aplicarlos a las realidades que presentaba la práctica, como transformación y comercialización; mayorista; productos naturales. Si se vende un corte de tela en la tienda, es operación de minorita no sujeta; si se corta antes de la demanda según tallas y se vende hay fabricación; si se corta y se confecciona para una persona, hay ejecución de obra. Fue el precedente de la inmensa labor aclaratoria de la DGT en 1985 y 1986 con las resoluciones publicadas en el BOE que contenían contestaciones a consultas de contribuyentes sobre el IVA (por encima de anécdotas como la relación de “aviones, barcos, trenes o camas” en los medios de transporte.
También sirvió el nuevo IGTE para aguzar la imaginación a la hora de interpretar las normas. Así ocurrió cuando dos inspectores en una Delegación del norte a partir de que no hay ley inútil, construyeron el fundamento jurídico sólido sobre la “ejecución de obra propia” y su sujeción al impuesto puesto que eso es lo que decía el art. 20 al establecer que en la obra propia “no se incluye en la base imponible el valor del solar”, luego, además de las ejecuciones de obra para terceros, también está sujeta (si no sería inútil limitar la limitación en la base imponible) la obra propia. Anécdota que exigió una ley reparadora fue la relación de productos naturales: “frutas, verduras, hortalizas y legumbres y los huevos” con olvido de los tubérculos; pero fue precedente fiscal, la exención y la inversión de sujeto pasivo en ese caso.
Mientras duró el IGTE, la imposición indirecta en el sistema estatal, en las operaciones habituales realizadas en el ámbito empresarial, profesional y artístico, incluía ese impuesto general, el Impuesto sobre el Lujo y los Impuestos Especiales sobre el Alcohol, la Cerveza y las Bebidas Refrescantes, los Hidrocarburos y el Tabaco. Para las operaciones ocasionales fuera de dicho ámbito se aplicaba el ITPyAJD con sus tres modalidades. En 1973 el ministro Monreal dijo que la aplicación del IVA era inmediata. Envió a tres inspectoras a conocer la experiencia en el MEC. Y hubo informes en 1973 (libros verdes), 1976 (libro blanco), y proyectos de ley en 1978, 1981y 1982
DE LO HUMANO A LO DIVINO
Se preguntan por la falta de control fiscal de la corrupción y vuelve el debate de hace cuarenta años sobre si el dinero del delito, de la corrupción, está o no sujeto a tributación. “Un error”, dijo ella.
El calor, la calor y las calores, son grados en la tierra de María Santísima. ¡Ánimo!
El curso se acaba. Es tiempo de descanso, de rearmarse de fuerzas en el cuerpo y en el espíritu. El cristiano encuentra motivo de meditación, de adoración a Dios; de acción de gracias, por el curso acabado, por la vida recibida y sostenida; de petición, para cada uno, para los cercanos, para los lejanos, para los contrarios, para el que lo necesite, sea quien sea. Manteniendo la costumbre en el blog, sigue aquí la poesía del Padre Alarcón S.I. que reprodujo el Padre Coloma S.I., con texto en prosa intercalado, en su obra “Pequeñeces”, en el pasaje en el que, en una distribución de premios escolares, un niño recitaba una poesía a la Virgen. Adaptemos las palabras a cada uno. Pensando.
- “Dulcísimo recuerdo de mi vida, / bendice a los que vamos a partir. / ¡Oh, Virgen del recuerdo dolorida, / recibe tú mi adiós de despedida, y acuérdate de mí!... / Lejos de aquestos tutelares muros, / los compañeros de la edad feliz / no serán a tu amor perjuros; / conservarán sus corazones puros; / ¡Se acordarán de ti! / Mas siento al alejarme una agonía / cual no la suele el corazón sentir…/ En palabras de niño ¿quién confía? / Temo… no sé qué temo, Madre mía, / por ellos y por mí…” Estos cortes circunstanciales en la rutina vital permiten recordar tiempos pasados en los que la fe, la piedad, la relación con Dios era intensa, amable, cordial. Conviene sacar ánimos de ahí.
- “Dicen que el mundo es un jardín ameno / y que áspides oculta ese jardín… / que hay frutos dulces de mortal veneno… / que el mar del mundo está de escollos lleno… / Y ¿por qué estará así? / Dicen que por el oro y los honores / hombres sin fe, de corazón ruín, /secan el manantial de sus amores, / y a su Dios y a su Patria son traidores… ¿Por qué serán así? / Dicen que de esta vida los abrojos / quieren trocar en mundanal festín; / que ellos, ellos motivan tus enojos, / y que ese llanto de tus dulces ojos/ lo causan ellos, ¡sí! / Ellos, ¡ingratos!, de pesar te llenan… / ¿Seré yo también sordo a tu gemir? / ¡No! ...; yo no quiero frutos que envenenan, / no quiero goces que a mi Madre apenan, / ¡no quiero ser así! / En los escollos de esta mar bravía / yo no quiero sin gloria sucumbir; / yo no quiero que llores por mí un día, / yo no quiero que llores, Madre mía… / ¡No quiero ser así!” Quizá nuestra experiencia vital empieza aquí, recordando tiempos de olvido de Dios, de alejamiento de Dios. También esa poesía de niño puede animarnos.
- “Y mientras yo responda a tu reclamo, / mientras me juzgue con tu amor feliz, / y ardiendo en este afecto en que me inflamo / te diga muchas veces que te amo, / ¿te olvidarás de mí? / ¡Ah, no, dulce recuerdo de mi vida! / Siempre que luche en poderosa lid, / siempre que llore mi alma dolorida, / al recordar mi adiós de despedida / ¡Te acordarás de mí! / Y en retorno de amor y fe sincera, / jamás sin tu recuerdo he de vivir: / tuya será mi lágrima postrera… / Hasta que muera, Madre, hasta que muera, / me acordaré de ti!” Así, con ese arrojo juvenil, aún en la edad madura, es tiempo de propósitos, de animarnos unos a otros, la mejor inversión: ¡el ciento por uno!
- “Tú en pago, Madre, cuando llegue el plazo / de alzar el vuelo al celestial confín, / estrechándome a ti con dulce abrazo, / no me apartes jamás de tu regazo, / ¡no me apartes de ti!”. No hay mayor seguridad que ir a Jesús de la mano de la Madre.
Unos a otros, todos nos deseamos un feliz descanso. Un “seguir sin parar” más pausado. (como es tradición en el blog “El hecho imponible”, este texto se repite literalmente cada año al acabar el curso académico).
“A Jesús siempre se va y se “vuelve” por María” (Camino 495)
LA
HOJA SEMANAL
(del 27 al 31 de julio y el 1 de agosto de 2026)
Lunes (27)
San Pantaleón, mártir (17ª TO)
Palabras: “El reino de los cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa… (Mt 13,33)
Reflexión: … con tres medidas de harina, y basta para que todo fermente”
Propósito, durante el día: Jesús, que todo lo puedes, ayúdanos a ser buenos testigos de tu amor
Martes (28)
San Víctor I, papa (17ª TO)
Palabras: “El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre… (Mt 13,37)
Reflexión: ...la cizaña son los partidarios del Maligno, le enemigo que la siembra es el diablo”
Propósito, durante el día: Jesús bueno, haznos buena semilla y que demos frutos buenos
Miércoles (29)
Santos Marta, María y Lázaro, de Betania, amigos de Jesús (17ª TO)
Palabras: “Marta, Marta, andas inquieta y nerviosa con tantas cosas; … (Lc 10,42)
Reflexión: … sólo una es necesaria. María ha escogido la mejor parte y no se la quitarán”
Propósito, durante el día: Jesús bueno haznos lamparilla de Sagrario: todo el día contigo
Jueves (30)
San Pedro Crisólogo, obispo y doctor de la Iglesia (17ª TO)
Palabras: “Al final del tiempo: saldrán los ángeles, separarán a los malos… (Mt 13,49)
Reflexión: … de los buenos y los echarán al horno encendido”
Propósito, durante el día: Jesús bueno en la hora de mi muerte llámame y mándame ir a Ti
Viernes (31)
San Ignacio de Loyola, presbítero y fundador (jesuítas) (17ª TO) (día de abstinencia)
Palabras: “Sólo en su tierra y en su casa desprecian a un profeta… (Mt 13,57)
Reflexión: Y no hzo allí muchos milagros, porque les faltaba fe
Propósito, durante el día: Jesús bueno, que en tiempos de turbación no haga mudanza
Sábado (1)
San Alfonso María de Ligorio, obispo y doctor de la Iglesia (redentoristas)
Palabras: “Oyó el virrey Herodes lo que se contaba de Jesús y dijo a sus ayudantes… (Mt 14,1)
Reflexión: … - Ése es Juan Bautista que ha resucitado de entre los muertos..”
Propósito, durante el día: María, Madre mía, mi consuelo, mi amparo, mi guía al cielo
(la reflexión y el propósito los fija cada uno, claro)
Las lecturas del día 26, domingo (17º TO, ciclo A; santos Joaquín y Ana, padres de la Virgen María) llevan a lo familiar: “Señor Dios mío, tú has hecho que tu siervo suceda a David, mi padre… Da a tu siervo un corazón dócil para gobernar, para discernir el mal del bien” (1 R 3); “Sabemos que a los que aman a Dios todo les sirve para el bien” (Rm 8); “Un escriba que entiende del reino de los cielos es como el padre de familia que va sacando del arca lo nuevo y lo antiguo” (Mt 13)
PALABRAS DEL PAPA LEÓN XIV
- “Hermanos y hermanas, con estas parábolas Jesús nos dice algo importante sobre la forma en que Dios actúa en nuestra vida y en la historia. A veces nos esperamos algo espectacular, deseamos un Dios que intervenga desde lo alto arrancando de inmediato la cizaña del mal. Nos imaginamos a un Dios fuerte y poderoso y, por desgracia, adaptamos también a esta imagen nuestra forma de ser cristianos y de ser Iglesia. En cambio, el Reino de Dios se extiende aún en medio de la cizaña y nos pide una mirada capaz de percibir el bien que brota incluso en la oscuridad del mal, sin juzgarlo todo de inmediato; viene como la más pequeña de las semillas y, por eso, exige la paciencia de saber acompañar los procesos, reconociéndolo en la pequeñez de lo cotidiano y en la sencillez de la vida ordinaria; crece de manera invisible, como la levadura en la harina, y así nos libera del desánimo y nos invita a tener confianza incluso cuando nos parece que Dios está ausente. Porque, en realidad, Él siempre nos acompaña y su amor siempre está actuando en nuestro favor.” (Angelus, 19 de julio de 2026. Castel Gandolfo)
- “El verdadero “más que humano”: gracia y humanismo cristiano. 127. La expresión “más que humano” no pertenece sólo al lenguaje de las promesas técnicas. Desde hace siglos, la tradición cristiana afirma que el ser humano no está encerrado en los límites de la propia naturaleza, sino que está llamado a trascenderse a sí mismo; no para huir de la realidad o despreciar el límite, sino para realizarse en el amor. La fe conoce un “más allá” que nace del don de Dios. Esta transformación es obra del Espíritu Santo. Como enseñaba santo Tomás de Aquino, este proceso de elevación y transformación “sobrepasa la capacidad de la naturaleza humana”, porque hay una distancia infinita entre nuestra naturaleza y la vida de Dios. Sin embargo, es posible ser introducidos en el seno de esa vida inextinguible, incluso mientras caminamos entre los límites de este mundo. Y quien hace posible este camino sólo puede ser el Infinito que se da: es Dios mismo quien supera la desproporción “infinita”. Así se realiza la re-creación de lo humano: “El que vive en Cristo es una nueva criatura: lo antiguo ha desaparecido, un ser nuevo se ha hecho presente” (2 Co 5,17).
128. Cuando aceptamos esta posibilidad de trascendernos a nosotros mismos con la gracia de Dios no renegamos de nosotros mismos, no nos volvemos menos humanos. Por el contrario, como explicaba el Papa Francisco, “llegamos a ser plenamente humanos cuando somos más que humanos, cuando le permitimos a Dios que nos lleve más allá de nosotros mismos para alcanzar nuestro ser más verdadero”. Aquí se encuentra la diferencia radical respecto a los sueños prometeicos: lo que salva lo humano no es la autosuficiencia potenciada, sino una relación que libera, una comunión que transforma. Frente a esto, una tecnología que clasifica y optimiza lo que ya existe puede ser, sin querer, un obstáculo al cambio y al crecimiento. Para un algoritmo, el error es algo que hay que corregir; para una persona, puede ser el inicio de un cambio profundo. El futuro de una persona no es calculable, sino que está confiado a su libertad ―elevada por la inagotable gracia divina― y a las relaciones que cultiva. .. “
- “Dos ciudades y dos amores 129. El humanismo cristiano no rechaza la ciencia ni la técnica, sino que las asume con gratitud y realismo, y las sitúa “con los pies en la tierra” dentro de una vocación más alta. La inteligencia creativa del ser humano es un don que puede aliviar sufrimientos y abrir nuevas posibilidades, pero debe permanecer ordenada al bien común, a la justicia, al cuidado de los frágiles y de la creación. En este sentido, la verdadera alternativa no está entre el entusiasmo y el miedo, sino entre dos modos de construir: un progreso que sirve a la persona y a los pueblos, o un progreso que los doblega a lógicas de poder. Al final, la pregunta decisiva sigue siendo la indicada por san Juan Pablo II: la IA, ¿”hace la vida del hombre sobre la tierra, en todos sus aspectos, “más humana”?; ¿la hace más “digna del hombre”?”.Si la respuesta es “sí”, entonces podemos reconocer en ella una posibilidad buena para usar con responsabilidad, en un camino de reconstrucción compartida y paciente, según el modelo del renacimiento de Jerusalén narrado en el libro de Nehemías. Si, en cambio, el poder crece mientras el corazón se marchita y los vínculos se rompen, entonces estamos frente a una nueva versión de Babel: una construcción grandiosa, pero inhumana.
CAPÍTULO CUARTO CUSTODIAR LO HUMANO EN LA TRANSFORMACIÓN. VERDAD, TRABAJO, LIBERTAD 131. Tras haber esbozado el panorama en el que se inscribe el reto de la transformación tecnológica, en particular el vinculado con la IA y las corrientes transhumanistas y posthumanistas, no podemos limitarnos a simples análisis generales. Cuando cambian los lenguajes y las herramientas, también cambian los gestos cotidianos y las relaciones sociales. Por ello, es necesario detenerse en algunos ámbitos en los que estas transformaciones tienen repercusiones muy concretas, a veces dramáticas. A la luz de los principios de la Doctrina social de la Iglesia, la transformación digital nos pide redescubrir la verdad como bien común, proteger la dignidad del trabajo y salvaguardar la libertad frente a toda dependencia y mercantilización.
La verdad como bien común. Verdad y democracia. 132. El uso de las plataformas digitales y los sistemas de IA acelera los profundos cambios en la comunicación pública y política. Herramientas que podrían favorecer el debate y la participación se utilizan a menudo para construir narrativas sesgadas y difuminar los límites entre lo verdadero y lo falso, mezclando datos y opiniones. La desinformación no surge con la IA, pero encuentra hoy en ella un potente multiplicador. La posibilidad de manipular contenidos, imágenes y vídeos expone a los ciudadanos a perspectivas parciales o engañosas. El problema afecta a la dimensión cultural y moral, ya que la calidad de la comunicación pública depende directamente de la confianza social y repercute en ella. Una información veraz, de hecho, no surge de un control centralizado o automatizado. En el discurso público, la verdad de los hechos tiene una dimensión racional, ya que requiere verificación, cotejo de fuentes y responsabilidad argumentativa; pero es aún más relacional: se construye a través de vínculos de confianza y prácticas compartidas, en un diálogo honesto con los demás y con el mundo. Sólo la búsqueda compartida de la verdad de los hechos, asumida como bien común, puede sentar las bases de una comunicación justa.” (Enc. Mafgnifica humanitas)
(26.07.26)
No hay comentarios:
Publicar un comentario