LO TRIBUTARIO (n.º 1154)

IRNR: 5) rentas obtenidas sin establecimiento permanente

Si las rentas obtenidas por no residentes mediante establecimiento permanente situado en territorio español tributan aplicando las normas del Impuesto sobre Sociedades (como se hace en el IRPF para la determinación del rendimiento de las actividades económicas en estimación directa, según el artículo 28 y 30 LIRPF), según lo dispuesto en el artículo 18 LIRNR, que también regula las peculiaridades propias de este impuesto, para cuando el no residente percibe renta sin mediación de establecimiento permanente se aplican los artículos 24 a 32 LIRNR. Y si la renta obtenida mediante establecimiento permanente era una renta global (art, 15.1 LIRNR), la renta obtenida sin mediación de establecimiento permanente en territorio español, tributa individualizadamente por cada devengo y sin compensación con otras rentas.

El artículo 24 LIRNR regula que la base imponible de las rentas obtenidas sin establecimiento permanente es su importe íntegro y señala peculiaridades para asistencia técnica, instalaciones y montajes de ingeniería (ingresos menos gastos), operaciones de seguro (primas cedidas en reeaseguro), ganancias patrimoniales (en general, aplicando las reglas del IRPF), imputación de rentas por bienes inmuebles (como en el IRPF). Y también se regula la posibilidad de deducir gastos relacionados directamente con los ingresos y y con un vínculo económico directo e indisociable con la actividad realizada en España. En todo caso se señala la peculiaridad de las rentas obtenidas por participaciones de instituciones de inversión colectiva (art. 94 LIRPF) .

La cuota tributaria se obtiene aplicando a la base imponible los tipos de garavmen que se regulan en el artículo 15 LIRNR (en general; pensiones; servicios en misiones diplomáticas y representaciones consulares, en reaseguos, entidades de navegación marítima, rendimientos de capital mobiliario; trabajos de temporada. La recaudación ye el control se aseguran con retenciones en las ganancias patrimoniales por transmisión de bienes inmuebles y cuando se trata de participaciones en entidades residentes en territorios sin efectivo intercambio de información tributaria se regula la afectación del bien al pago del impuesto. De la cuota íntegra sólo se puede deducir (art. 26 LIRNR) por donativos (cuota líquida) y las retenciones e ingresos a cuenta que se hubieran practicado sobre las rentas del contribuyente (cuota diferencial).

Para las rentas obtenidas sin mediación de establecimiento permanente el impuesto se devenga: en los rendimientos cuando resulten exigibles; en las ganancias patrimoniales , cuando tenga lugar la alteración patrimonial; en las rentas imputadas por bienes inmuebles urbanos, el 31 de diciembre de cada año; en los demás casos, cuando sean exigibles las rentas. Las renta presuntas se devengan cuando resultan exigibles o, en su defecto, el 31 de diciembre. En el caso de fallecimiento del contribuyente todas las rentas pendientes de imputación se entenderán exigibles en la fecha del fallecimiento. Algunos contribuyentes por el IRNR (arts. 24.2 y 29 LIRNR) tienen la obligación de llevar registros , a retener o ingresar a cuenta y presentar declaración censal (arts. 29 a 32 LIRNR).

Los contribuyentes que obtengan rentas en territorio español sin mediación de establecimiento permanente deben presentar declaración (art. 28 LIRNR) determinando e ingresando la deuda tributaria correspondiente según lo regulado reglamentariamente (art. 7 RD 1776/2004, RIRNR). Los responsables solidarios (art. 9 LIRNR) también pueden efectuar la declaración. No se exige presentar declaración a los contribuyentes del impuesto (arts. 5 y 6 LIRNR) por las rentas resecto de las que se hubiese practicado retención o efectuado ingreso a cuenta (art. 31 LIRNR), salvo en las ganancias patrimoniales por reembolso de participaciones en fondos de inversión colectiva cuando la retención practicada haya resultado inferior a la cuota tributaria (arts. 24 y 25 LIRNR). El artículo 28 bis LIRNR regula el borrador de declaración que pueden solicitar, sólo con efectos informativos, los contribuyentes del impuesto. Para los cambios de residencia se regula comunicación (art. 32)

DE LO HUMANO A LO DIVINO

Podría ser hora de resucitar el debate sobre la retribución en especie de los altos cargos políticos: residencia, viviendas vacacionales, viajes particulares, familiares y amigos- O algo de eso.

Llegan los Reyes Magos. Se van. Y acaban las ferias de Navidad con el Bautismo del Señor que abre el primer tramo del Tiempo Ordinario, antes de la Cuaresma y de la Pascua de Resurrección. El ritmo vital del cristiano que camina sin parar hasta llegar al cielo, va cambiando de paisajes y el alma se acomoda a base Liturgia como cuando se hace una larga caminata con los amigos. Todos con el mismo destino, con la misma ilusión, con la alegría del que sabe que anda con Dios a su lado. Y cada mañana: “Gracias, Señor, por la aurora; / gracias por el nuevo día; / gracias por la Eucaristía; / gracias por Nuestra Señora. / Y gracias por cada hora / de nuestro andar peregrino. / Gracias por el don divino / de tu paz y de tu amor, / la alegría y el dolor, / al compartir tu camino. / Gloria al Padre, gloria al Hijo, / gloria al Espíritu Santo, / por los siglos de los siglos” (Himno, Laudes)

El profeta. “¡Levántate, brilla, Jerusalén, que llega tu luz, la gloria del Señor amanece sobre ti! Mira: las tinieblas cubren la tierra y la oscuridad los pueblos, pero sobre ti amanecerá el Señor, su gloria aparecerá sobre ti; y caminarán los pueblos a tu luz, los reyes al resplandor de tu aurora. Levanta la vista entorno, mira: todos esos se han reunido, vienen a ti; tus hijos llegan de lejos, a tus hijas las traen en brazos. Entonces lo verás radiante de alegría; tu corazón se asombrará, se ensanchará cuando vuelquen sobe ti los tesoros del mar y traigan las riquezas de los pueblos” (Is 60, 1-5)

Del Evangelio. “Jesús nació en Belén de Judea en tiempos del rey Herodes. Entonces unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén preguntando: - ¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo. Al enterarse el rey Herodes, se sobresaltó y toda Jerusalén con él; convocó a los sumos sacerdotes y a los escribas del país y les preguntó dónde tenía que nacer el Mesías. Ellos le contestaron: - En Belén de Judea, porque así lo ha escrito el profeta…” (Mt 2, 1-4)

Una carta apostólica. “Quien confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios. Y nosotros hemos conocidos el amor que Dios nos tiene y hemos creído en él. Dios es amor, y quien permanece en el amor permanece en Dios, y Dios en él. En esto ha llegado el amor a su plenitud con nosotros: en que tangamos confianza en el día del juicio, pues como él es, así somos nosotros en el mundo” (1 Jn 4,15-17)

Un padre.”Esto se ha realizado, lo sabemos, en el hecho de que tres magos, llamados de su lejano país, fueron conducidos por una estrella para conocer y adorar al Rey del cielo y de la tierra. La docilidad de los magos a esta estrella nos indica el modo de nuestra obediencia, para que, en la medida de nuestras posibilidades, seamos servidores de esa gracia que llama a todos los hombres a Cristo. Animados por este celo, debéis aplicaros a, queridos míos, a seros útiles los unos a otros, a fin de que brilléis como hijos de la luz en el reno de Dios, al cual se llega gracias a la fe recta y a las buenas obras…” (san León Magno, sermón 3 en la Epifanía del Señor)

Una poesía. “Ayer, en leve centella, / te vio Moisés sobre el monte; / hoy no basta el horizonte / para contener tu estrella. / Los magos preguntan; y ella / de un Dios infante responde / que en duras pajas se acuesta / y más se nos manifiesta / cuanto más hondo se esconde” (himno del Invitatorio, en la Epifanía del Señor)

Dios no te arranca de tu ambiente, no te remueve del mundo, ni de tu estado, ni de tus ambiciones humanas nobles, ni de tu trabajo profesional… pero, ahí, ¡te quiere santo!” (San Josemaría, “Forja” 362)

LA HOJA SEMANAL
(del día 5 al 10 de enero de 2026)

Lunes (5)


San Eduardo, el Confesor, rey (feria de Navidad)
Palabras: “Ahí tenéis a un israelita de verdad en quien no hay engaño” (Jn 1,47)
Reflexión: “¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera crees? Has de ver cosas mayores”
Propósito, durante el día: Señor, que crea. Señor, que viva en Ti

Martes (6)


La Epifanía del Señor
Palabras: “Al ver la estrella se llenaron de inmensa alegría” (Mt 2,10)
Reflexión: Entraron en la casa, vieron al niño con María, su madre. De rodillas, lo adoraron
Propósito, durante el día: Señor, que te adore con devoción, que no me distraiga el mundo

Miércoles (7)


San Raimundo de Peñafort (feria de Navidad)
Palabras: “Se retiró a Galilea. Dejando Nazaret se estableció en Cafarnaún” (Mt 4,12)
Reflexión: Comenzó Jesús a predicar: Convertíos porque está cerca el reno de los cielos
Propósito, durante el día: Señor, que rece mucho, sin cansancio y sin descanso

Jueves (8)


San Eladio, mártir (feria de Navidad)
Palabras: “Jesús vio una multitud y le dio lastima” (Mc 6,34)
Reflexión: “Les mandó que hicieran recostarse a la gente en la hierba en grupos
Propósito, durante el día: Señor, contigo, todo; sin Ti, nada

Viernes (9)


San Eulogio de Córdoba, presbítero y mártir (feria de Navidad) (día de abstinencia)
Palabras: “Ánimo, soy yo, no tengáis miedo” (Mc 6,50)
Reflexión: Entró en la barca con ellos y amainó el viento
Propósito, durante el día: Señor, aumenta nuestra fe

Sábado (10)


San Pablo, el Ermitaño, monje (feria de Navidad)
Palabras: “Fue a Nazaret donde se había criado, entró en la sinagoga... (Lc 4,16)
Reflexión: ... como su costumbre los sábados y se puso en pie para hacer la lectura”
Propósito, durante el día: Madre, llévame al cielo de tu mano. No dejes que me suelte

(la reflexión y el propósito los fija cada uno, claro)

Las lecturas del día 4 domingo (II después de Navidad) nos mantienen en la adoración al Niño Jesús, Dios hecho hombre: “Eché raíces entre un pueblo glorioso en la porción del Señor, en su heredad, y resido en la congregación plena de los santos” (Si 24); “Ilumine los ojos de vuestro corazón, para que comprendáis cuál es la esperanza a la que os llama, cuál la riqueza de gloria que da en herencia a los santos” (Ef 1); “La Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros” (Jn 1)

PALABRAS DEL PAPA LEÓN XIV

- “Admiremos, queridos amigos, la sabiduría de la Navidad. En el niño Jesús, Dios da al mundo una nueva vida -la suya-, para todos. No es una idea que resuelva todos los problemas, sino una historia de amor que nos involucra. Ante las expectativas de los pueblos, Él envía un niño, para que sea palabra de esperanza; ante el dolor de los miserables, Él envía un indefenso, para que sea fuerza para levantarse; ante la violencia y la opresión, Él enciende una suave luz que ilumina con la salvación a todos los hijos de este mundo. Como señalaba san Agustín, "tanto te oprimió la soberbia humana, que sólo la humildad divina te podía levantar" (Sermo in Natale Domini,188, III, 3). Sí, mientras una economía distorsionada induce a tratar a los hombres como mercancía, Dios se hace semejante a nosotros, revelando la dignidad infinita de cada persona. Mientras el hombre quiere convertirse en Dios para dominar al prójimo, Dios quiere convertirse en hombre para liberarnos de toda esclavitud. ¿Será suficiente este amor para cambiar nuestra historia? La respuesta llega en cuanto nos despertamos, como los pastores, de una noche mortal, a la luz de la vida naciente, contemplando al niño Jesús” (Homilía en la misa de la Nochebuena, 24 de diciembre de 2025)

- “ Cuando la fragilidad de los demás nos atraviesa el corazón, cuando el dolor ajeno hace añicos nuestras sólidas certezas, entonces ya comienza la paz. La paz de Dios nace de un sollozo acogido, de un llanto escuchado; nace entre ruinas que claman una nueva solidaridad, nace de sueños y visiones que, como profecías, invierten el curso de la historia. Sí, todo esto existe, porque Jesús es el Logos, el sentido a partir del cual todo ha sido formado. “Todas las cosas fueron hechas por medio de la Palabra y sin ella no se hizo nada de lo que existe” (Jn 1,3). Este misterio nos interpela desde los pesebres que hemos construido, nos abre los ojos a un mundo donde la Palabra todavía resuena, “en muchas ocasiones y de diversas maneras” (cf. Hb 1,1), y nos sigue llamando a la conversión. Ciertamente, el Evangelio no esconde la resistencia de las tinieblas a la luz, describe el camino de la Palabra de Dios como un trayecto escabroso, diseminado de obstáculos. Hasta hoy, los auténticos mensajeros de paz siguen al Verbo por este camino, que finalmente alcanza los corazones; corazones inquietos, que a menudo desean precisamente aquello a lo que se resisten. De ese modo, la Navidad vuelve a motivar a una Iglesia misionera, impulsándola sobre vías que la Palabra de Dios le ha trazado. No estamos al servicio de una palabra prepotente -estas ya resuenan por todas partes- sino de una presencia que suscita el bien, que conoce su eficacia, que no se atribuye el monopolio. (Homilía, Natividad del Señor, 25 de diciembre de 2025)

- “Queridos, nosotros meditamos sobre estos signos en la luz de la Navidad. San León Magno, al respecto, veía en la fiesta del Nacimiento de Jesús el anuncio de una alegría que es para todos. «Que exulte el santo – exclamaba-, porque se acerca la recompensa; que se alegre el pecador, porque se le ha ofrecido el perdón; que recupere el ánimo el pagano, porque está llamado a la vida» (Primer discurso para la Navidad del Señor, 1). Su invitación hoy va dirigida a todos nosotros, santos por el Bautismo, porque Dios se hizo nuestro compañero en el camino hacia la Vida verdadera; a nosotros, pecadores, para que, perdonados, con su gracia podamos levantarnos y volvernos a poner en marcha; y, por último, a nosotros, pobres y frágiles, para que el Señor, haciendo suya nuestra debilidad, la ha redimido y nos ha mostrado la belleza y la fuerza en su humanidad perfecta (cfr Jn1,14).” (Audiencia general, 31 de diciembre de 2025)

- “Este es el rostro de Dios que María dejó que se formara y creciera en su seno, cambiándole completamente la vida. Es el rostro que anunció a través de la luz gozosa y frágil de sus ojos de madre que espera; el rostro cuya belleza contempló día tras día, mientras Jesús crecía, niño, muchacho y joven, en su casa; y que luego siguió, con su corazón de discípula humilde, mientras recorría los senderos de su misión, hasta la cruz y la resurrección. Para hacerlo, también ella bajó la guardia, renunciando a expectativas, pretensiones y seguridades, como saben hacer las madres, consagrando sin reservas su vida al Hijo que por gracia había recibido para, a su vez, volver a donarlo al mundo. En la Maternidad Divina de María vemos así el encuentro de dos inmensas realidades “desarmadas”: la de Dios que renuncia a todo privilegio de su divinidad para nacer según la carne (cf. Flp 2,6-11) y la de la persona que con confianza abraza totalmente su voluntad, rindiéndole homenaje, en un acto perfecto de amor, de su potencia más grande: la libertad.” (Homilía en la solemnidad de María Santísima, Madre de Dios, 1 de enero de 2026)

(4.01.26)

¡Los mejores deseos para el nuevo año 2026 para los lectores del blog “El hecho imponible”!