LO TRIBUTARIO (n.º 1151)
IRNR: 3) rentas sujetas al impuesto
Aún se leen pronunciamientos, incluso judiciales, en los que se confunde sujeción y gravamen. Era la pregunta típica en los exámenes de Derecho Tributario, con fatal trascendencia en la calificación del alumno. El ámbito objeto de un tributo se determina por los presupuestos que determinan o excluyen su aplicación- Lo “sujeto” se denomina “hecho imponible”, y queda fuera del tributo lo “no sujeto”. Lo “sujeto” puede estar “gravado”, con consecuencia de deuda tributaria, o “exento” sin que resulte deuda tributaria. La bonificación” no es una exención parcial, sino una sujeción menor. En el IRNR el hecho imponible (art. 12 LIRNR) es la obtención de rentas, dinerarias o en especie en territorio español por los contribuyentes (arts. 5 y 6 LIRNR). Se presumen retribuidas, salvo prueba en contrario, las prestaciones o cesiones de bienes, derechos y servicios susceptibles de general renta sujetas al IRNR. Se encuentran no sujetas al IRNR las rentas sujetas al ISyD.
Esa definición del hecho imponible obliga a regular cuáles son las rentas que se entienden obtenidas en territorio español (art. 13 LIRNR): a) las de actividades o explotaciones económicas realizadas mediante establecimiento permanente situado en territorio español; b) las rentas de actividades o explotaciones económicas realizadas sin mediación de establecimiento permanente situado en territorio español cuando no resulte aplicable otro párrafo del artículo; c) los rendimientos del trabajo que se deriven de una actividad personal desarrollada en territorio español, o se trate de retribuciones públicas satisfechas por la Administración española, o se trate de remuneración satisfecha por personas físicas en el ejercicio de su actividad económica o por entidades residentes en territorio español o por establecimientos permanentes en él situados; d) las pensiones y prestaciones similares derivadas de un empleo prestado en territorio español o satisfechas por persona o entidad residente o por establecimiento permanente en territorio español; e) la retribuciones de administradores o miembros de consejos de administración de una entidad residente en territorio español; f) dividendos, intereses, cánones y otros rendimientos del capital mobiliario según regula la ley; g) rendimientos derivados directa o indirectamente de bienes inmuebles situados en territorio español; h) las rentas imputadas por bienes inmuebles urbanos situados en territorio español no afectos a actividades económicas; i) las ganancias patrimoniales. El precepto concluye con los rendimientos que se consideran no obtenidos en territorio español.
El artículo 14 LIRNR regula las rentas (sujetas) exentas al impuesto, por referencia a la LIRPF (ap. 1. a) o con precisiones particulares para las becas, los intereses y demás rendimientos obtenidos por la cesión de capitales, los rendimientos de la deuda Pública o de valores emititos en España, los rendimientos derivados de cuentas de no residentes o por el arrendamiento, cesión o trasmisión de contenedores o de buques o aeronaves, rendimientos distribuidos por sociedades filiales residentes en territorio español a sus matrices residentes en otros Estados miembros, rentas obtenidas sin mediación de establecimiento permanente por transmisiones o reembolsos de participaciones en fondos de inversión, fondos de pensiones e instituciones de inversión colectiva, los cánones…
Las rentas sujetas al impuesto tributan diferenciadamente según se obtengan o no mediante establecimiento permanente (art. 15 LIRNR) Los contribuyentes que obtengan rentas mediante EP situado en territorio español (art. 13.1.a) LIRNR) tributan por la totalidad de la renta imputable al mismo cualquiera que sea el lugar de su obtención y según los artículos 16 a 23 LIRNR. Los contribuyentes que obtengan rentas sin establecimiento permanente tributarámn de forma separada por cada devengo total o parcial de renta sometida a gravamen sin que sea posible compensación alguna entre aquéllas. Las operaciones realizadas por contribuyentes del IRNR con personas o entidades vinculadas tributarán según lo dispuesto en el artículo 16 LIS TRLIS (la regulación actual está en el artículo 18 LIS). Las rentas obtenidas por miembros de entidades en atribución de rentas tributan según lo dispuesto en los artículos 34 a 39 LIRNR según donde hayan constituido.
DE LO HUMANO A LO DIVINO
Navidad. A ella se llega desde el Adviento con las antífonas mayores que, hace siglos llenaban las noches de los monasterios con el canto de Vísperas y que, rezadas en latín, sólo dejaban en el recuerdo de los vecinos la “O” con la que empezaban los textos de cada día desde el 17 al 23 de diciembre: O Sapientia, O Adonai, O Radix Jesse, O Clavis David, O Oriens O Rex Gentium, O Emmanuel (Oh Sabiduría, Oh Adonai, Oh Raíz de Jesé, Oh Llave de David, O Oriens, O Rex Gentium, O Emmanuel). De ahí viene no sólo que también se conozcan como “antífonas O”, sino también que se relacione esa circunstancias histórica con la advocación de “María de la O” con la que celebramos los cristianos el 18 de diciembre la fiesta de la Expectación del Parto y de la Virgen de la Esperanza, Virgen de la O. La historia, la devoción, la reiteración, la meditación produce frutos de muchas clases. Si se lee la primera palabra de cada antífona se lee SARCORE y leídas al revés permiten leer dos palabras “Ero cras” que, traducidas del latín, permiten leer: “vendré (ero) mañana (cras)”.
Un salmo. “Alabad siervos del Señor, alabad el nombre del Señor. Bendito sea el nombre del Señor, ahora y por siempre: de la salida del sol hasta su ocaso, alabado sea el nombre del Señor. El Señor se eleva sobre todos los pueblos, su gloria sobre los cielos. ¿Quién como el Señor, Dios nuestro, que se eleva en su trono y se abaja para mirar al cielo y a la tierra? Levanta del polvo al desvalido, alza de la basura al pobre, para sentarlo con los príncipes, los príncipes de su pueblo; a la estéril la da un puesto en la casa como madre feliz de hijos” (salmo 112)
Evangelio. “José como era de la casa y familia de David, subió desde Nazaret, ciudad de Galilea, a la ciudad de David, llamada Belén, en Judea, para empadronarse con María, su esposa, que estaba encinta. Y cuando ellos se encontraban allí le llegó la hora del parto, y dio a luz a su hijo primogénito; lo envolvió en pañales y lo recostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el aposento” (Lc 2,4-7)
Un Padre. “Hoy, queridos hermanos, ha nacido nuestro Salvador; alegrémonos. No puede haber lugar para la tristeza, cuando acaba de nacer la vida; la misma que acaba con el temor de la mortalidad, y nos infunde la alegría de la eternidad prometida. Nadie tiene por qué sentirse alejado de la participación de semejante gozo, a todos es común la razón para el júbilo: porque nuestro Señor, destructor del pecado y de la muerte, como no ha encontrado a nadie libre de culpa, ha venido para liberarnos a todos. Alégrese el santo, puesto que se acerca a la victoria; regocíjese el pecador, puesto que se le invita al perdón; anímese el gentil, ya que se llama a la vida” (san León Magno, papa. Sermón I en la Natividad del Señor)
Una carta apostólica. “Cristo, a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios; al contrario, se despojó de su rango y tomó la condición de esclavo, pasando por uno de tantos. Y así, actuando como un hombre cualquiera, se rebajó hasta someterse a la muerte, y una muerte de cruz. Por eso Dios lo levantó sobre todo y le concedió el “Nombre-sobre-todo-nombre”; de modo que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra, en el abismo, y toda lengua proclame: Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre” (Flp 2, 6-11);
Una poesía. “Te diré mi amor, Rey mío, / en la quietud de la tarde, / cuando se cierran los ojos / y los corazones se abren. / Te diré mi amor, Rey mío, / con una mirada suave, / te lo diré contemplando / tu cuerpo que en pajas yace. / Te diré mi amor, Rey mío, / adorándote en la carne, / te lo diré con mis besos, / quizás con gotas de sangre. / Te diré mi amor, Rey mío, / con los hombres y los ángeles, / con el aliento del cielo / que inspiran los animales. / Te diré mi amor, Rey mío, / con el amor de tu Madre, / con los labios de tu Esposa / y con la fe de tus mártires. / Te diré mi amor, Rey mío, / ¡Oh Dios del amor más grande! / ¡Bendito en la Trinidad, / que has venido a nuestro valle!” (himno de Vísperas en la Navidad)
LA HOJA SEMANAL
(del 22 al 27 de diciembre de 2025)
Lunes (22)
Santa Fracisca Javiera Cabrini, virgen y fundadora (feria privilegiada de Adviento)
Palabras: “María se quedó con Isabel unos tres meses y después volvió a su casa” (Lc 1,56)
Reflexión: María dijo: Proclama mi alma la grandeza del Señor se alegra mi espíritu en Dios
Propósito, durante el día: Jesús, José y María os doy el corazón y el alma mía
Martes (23)
San Juan de Kety, presbítero (feria privilegiada de Adviento)
Palabras: “A Isabel se le cumplió el tiempo del parto y dio a luz u hijo” (Lc 1,57)
Reflexión: … ¿Qué va a ser de este niño? Porque el Señor estaba con él
Propósito, durante el día: Jesús, José y María asistidme en mi última agonía
Miércoles (24)
Esta noche es Nochebuena ¡Feliz Navidad!
Palabras (vísperas): “Cuando José despertó, hizo lo que le había mandado el ángel” (Mt 1,24)
Reflexión: Dio a luz un hijo; y él le puso por nombre Jesús
Propósito, durante el día: Jesús, José y María, con vos descanse en paz el alma mía
Jueves (25)
La Natividad del Señor
Palabras (misa del día): En el principio ya existía la Palabra y la Palabra estaba junto a Dios (Jn 1.1)
Reflexión: Y la palabra se hizo carne y acampó entre nosotros y hemos contemplado su gloria
Propósito durante el día: Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros
Viernes (26)
San Esteban, protomártir, diácono (día de abstinencia)
Palabras: “Cuando os arresten no os preocupéis de lo que vais a decir o de cómo… (Mt 10,19)
Reflexión: el espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros”
Propósito, durante el día: Todo a Jesús por María. Todo a María para Jesús
Sábado (27)
San Juan, apóstol y evangelista
Palabras: “Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro… (Jn 20,4)
Reflexión: … Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero…
Propósito, durante el día: Virgen Santa, Virgen Pura, Vida, Esperanza y Dulzura
(la reflexión y el propósito los fija cada uno, claro)
Las lecturas del día 21, domingo (IV de Adviento, ciclo A; san Pedro Canisio, presbítero y doctor de la Iglesia) están saturadas de la alegría del Nacimiento del Niño Jesús: “Pues el Señor, por su cuenta, os dará una señal: Mirad, la virgen está encinta y da a luz un hijo” (Is 7); “Este Evangelio… se refiere a su Hijo nacido, según la carne, de la estirpe de David” (Rm 1); “La criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás por nombre Jesús” (Mt 1,22)
PALABRAS DEL PAPA LEÓN XIV
- “La palabra de Jesús nos libera de la prisión del desánimo y el sufrimiento, toda profecía encuentra en Él el cumplimiento esperado. Es Cristo, de hecho, quien abre los ojos del hombre a la gloria de Dios. Él da la palabra a los oprimidos, a quienes la violencia y el odio les han quitado la voz; Él vence la ideología, que nos hace sordos a la verdad; Él cura las apariencias que deforman el cuerpo.” (Angelus, 14 de diciembre de 2025)
- “Queridos hermanos, la tarea que el Señor les confía -a todos ustedes, reclusos y responsables del mundo penitenciario- no es fácil. Los problemas que hay que afrontar son muchos. Pensemos en el hacinamiento, en el compromiso aún insuficiente para garantizar programas educativos estables de recuperación y oportunidades de trabajo. Y no olvidemos, a nivel más personal, el peso del pasado, las heridas que hay que curar en el cuerpo y en el corazón, las desilusiones, la infinita paciencia que se necesita, consigo mismo y con los demás, cuando se emprenden caminos de conversión, y la tentación de rendirse o de no perdonar más. Sin embargo, el Señor, más allá de todo, sigue repitiéndonos que sólo hay una cosa importante: que nadie se pierda (cf. Jn 6,39) y “que todos se salven” (1 Tm 2,4). ¡Que nadie se pierda! ¡Que todos se salven! Esto es lo que quiere nuestro Dios, este es su Reino, este es el objetivo de su acción en el mundo. Al acercarse la Navidad, queremos abrazar también nosotros, aún con más fuerza, su sueño, perseverantes en nuestro compromiso (cf. St 5,8) y llenos de confianza. Porque sabemos que, incluso ante los desafíos más grandes, no estamos solos: el Señor está cerca (cf. Flp 4,5), camina con nosotros y, con Él a nuestro lado, siempre sucederá algo maravilloso y alborozador.” (Homilía, 14 de diciembre de 2025)
- “Es importante reflexionar sobre estos aspectos, porque en los numerosos compromisos que afrontamos continuamente, aflora cada vez más el riesgo de la dispersión, a veces de la desesperación, de la falta de sentido, incluso en personas aparentemente exitosas. En cambio, leer la vida bajo el signo de la Pascua, mirarla con Jesús Resucitado, significa encontrar el acceso a la esencia de la persona humana, a nuestro corazón: “cor inquietum”. Con este adjetivo “inquieto”, san Agustín nos hace comprender el impulso del ser humano que tiende a su plena realización. La frase completa remite al comienzo de las Confesiones, donde Agustín escribe: “Señor, tú nos hiciste para ti y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti” (I, 1,1). La inquietud es la señal de que nuestro corazón no se mueve al azar, de forma desordenada, sin un fin o una meta, sino que está orientado hacia su destino último, el de “volver a casa”. Y el auténtico destino del corazón no consiste en la posesión de los bienes de este mundo, sino en alcanzar lo que puede colmarlo plenamente, es decir, el amor de Dios, o, mejor dicho, Dios Amor. Sin embargo, este tesoro solo se encuentra amando al prójimo que se encuentra en el camino: hermanos y hermanas de carne y hueso, cuya presencia interpela e interroga a nuestro corazón, llamándolo a abrirse y a donarse. El prójimo te pide ralentizar, mirarlo a los ojos, a veces cambiar de planes, tal vez incluso cambiar de dirección.” (Audiencia general, 17 de diciembre 2025)
- “... 13. La cooperación de la Madre con el Hijo en la obra de la salvación ha sido expuesta por el Magisterio de la Iglesia. Como dice el Concilio Vaticano II, “con razón, pues, creen los Santos Padres que Dios no utilizó a María como un instrumento puramente pasivo, sino que ella colaboró por su fe y obediencia libres a la salvación de los hombres”. Esta asociación de la Virgen está presente tanto en la vida terrena de Jesucristo (concepción, nacimiento, muerte y resurrección) como en el tiempo de la Iglesia.
14. El dogma de la Inmaculada Concepción destaca la primacía y unicidad de Cristo en la Redención, porque también la primera redimida es redimida por Cristo y transformada por el Espíritu, antes de cualquier posibilidad de una acción propia. Desde esta especial condición de “primera redimida” por Cristo, de “primera transformada” por el Espíritu Santo, es como María puede cooperar más intensa y profundamente con Cristo y con el Espíritu, convirtiéndose en prototipo, modelo y ejemplo de lo que Dios quiere realizar en cada persona redimida.
15. La colaboración de María en la obra de la salvación tiene una estructura trinitaria, porque es el fruto de una iniciativa del Padre, que miró la “pequeñez” de su Sierva (cf. Lc 1,48); brota de la “kenōsis” del Hijo, que se humilló tomando la forma de Siervo (cf. Flp 2,7-8) y es efecto de la gracia del Espíritu Santo (cf. Lc 1,28.30), que dispuso el corazón de la joven de Nazaret para responder en la Anunciación y a lo largo de toda su vida de comunión con su Hijo. San Pablo VI enseñaba que “en la Virgen María todo es referido a Cristo y todo depende de Él: por Él, Dios Padre la eligió desde toda la eternidad como Madre toda santa y la adornó con dones del Espíritu Santo que no fueron concedidos a ningún otro”. El sí de María no es una simple condición previa a algo que podría haberse llevado a cabo sin su consentimiento y colaboración. Su maternidad no es simplemente biológica y pasiva, sino que es una maternidad “plenamente” “activa” que se une al misterio salvífico de Cristo como instrumento querido por el Padre en su proyecto de salvación. Ella “es la garantía de que Él, en cuanto “nacido de mujer” (Ga 4,4), es auténtico hombre, pero ella es también, desde la proclamación del dogma de Nicea, la “Theotókos”, la que da a luz a Dios”...” (Mater Populi fidelis)
(21.12.25)
Noticias de los blogs. En la semana precedente se han alcanzado las 144.878 visitas contadas desde la aparición en septiembre de 2013. Los servidores se han localizado en Singapur (350), Hong Kong (244), EEUU (214), México (82), España (21), Brasil (19), Vietnam (11), Israel (4), Alemania (4) y otros (Kirguistán, Pakistán, Rumania, Marruecos, Chile, Argentina, Suecia, India…) Gracias a todos.
Se ha publicado el Cuaderno de J.B con el “Repertorio de Jurisprudencia comentada. 2025” con casi cuatrocientas sentencias comentadas por Julio Banacloche Pérez
¡CON LOS MEJORES DESEOS DE FELICIDAD EN LA NAVIDAD PARA TODOS!
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