LO TRIBUTARIO (n.º 1205)
IVA: 15) Adquisiciones intracomunitarias: sujeción
Dice el artículo 1 LIVA que el impuesto grava, en la forma y condiciones previstas en la ley, las siguientes operaciones: a) las entregas de bienes y prestaciones de servicios efectuadas por empresarios o profesionales; b) las adquisiciones intracomunitarias; c) las importaciones de bienes. El impuesto sobre las adquisiciones intracomunitarias se aplica desde 1993 y corresponde a “adquisiciones internacionales intracomunitarias” distinguiendo según que: a) no sean Estados miembros de la UE, en cuyo caso hay exportaciones o importaciones; o b) sean Estados miembros de la UE, en cuyo caso, las entregas y servicios tributan por el IVA según las reglas de localización del hecho imponible, con exención para las “entregas intracomunitarias” (art. 25 LIVA). Era necesaria una regulación paralela a las “entregas intracomunitarias”, en vez de exportaciones por ser dentro de la UE.
Se entiende por adquisición intracomunitaria de bienes (art. 15 LIVA): a) la obtención del poder de disposición sobre bienes muebles corporales expedidos o transportados al “territorio de aplicación del impuesto” (art. 3 Uno LIVA), con destino al adquirente desde otro Estado miembro por el transmitente o el adquirente o un tercero por cuenta de cualquiera de ellos; b) la obtención del poder de disposición sobre bienes muebles corporales en el marco de una cuerdo de venta de bienes en consigna según art. 9 bis, dos, LIVA. Cuando los bienes adquiridos por una persona jurídica que no actúe como empresario o profesional sean transportados desde un territorio tercero (art. 3 Dos LIVA) e importados por dicha persona en otro Estado miembro, dichos bienes se consideran expedidos o transportados a partir del citado Estado miembro de importación.
El hecho imponible “adquisiciones intracomunitarias” (art. 13 LIVA) incluye las siguientes operaciones realizadas en el ámbito territorial del IVA: 1) las efectuadas a título oneroso por empresarios, profesionales o personas jurídicas que no actúen como tales si el transmitente es un empresario o profesional (excepciones: a) transmitente empresario o profesional que se beneficie del “régimen de franquicia” del IVA en el Estado donde se inicie la expedición o transporte; b) si la entrega ha tributado según las reglas del “régimen de bienes usados, objeto de arte, antigüedades y objetos de colección, en el Estado donde se inicie la expedición o transporte; c) adquisiciones correspondientes a entregas de bienes que hayan de ser objeto de instalación o montaje, según art 68 Dos 2 LIVA; d) adquisiciones que se correspondan con con ventas a distancia según art. 68 Tres a) LIVA; e) adquisiciones que se correspondan con entregas de bines objeto de impuestos especiales, según art. 68 Cinco LIVA; f) si la entrega en el Estado de origen de la expedición o transporte haya estado exenta según art. 22, Uno a Once LIVA; g) adquisiciones que se correspondan con entregas de gas a través de una red, que se entiendan realizadas en el territorio de aplicación del IVA español, según el art. 68 Seis LIVA: 2) las adquisiciones intracomunitarias de medios de transporte nuevos a título oneroso por las personas a las que se aplique la no sujeción del art. 4 Uno y Dos LIVA, o por cualquier otra persona que no tenga la condición de empresario o profesional, cualquiera que sea la condición del transmitente. Estos efectos el precepto legal regula también qué se consideran “medios de transporte” y cuando se consideran “nuevos” (v. art. 2 RIVA).
Se consideran operaciones asimiladas a adquisiciones intracomunitarias de bienes (art. 16 LIVA): a) la afectación a actividades de un empresario o profesional en “territorio de aplicación del impuesto” (art. 3 Uno LIVA) de un bien expedido o transportado por él o por su cuenta desde otro Estado miembro en el que el referido bien haya sido producido, extraído, transformado, adquirido o importado por dicho empresario o profesional en el desarrollo de su actividad empresarial o profesional realizada en el territorio de ese Estado miembro, salvo las operaciones excluidas en el art. 9.3º LIVA; b) la afectación realizada por fuerzas de la OTAN o armadas de cualquier Estado miembro, según se regula; c) cualquier adquisición que sería “entrega” si se realiza en el país.
DE LO HUMANO A LO DIVINO
“Todo me lo podéis quitar menos el miedo que os tengo” (cf. Muñoz Seca, noviembre1936). “El negligente en su trabajo es hermano del corrompido” (Pr 18,9). “De quien responde antes de escuchar es la estupidez y el bochorno” (Pr 18,15)
Tiempo Ordinario. El caminante que se esfuerza animoso en llegar al cielo mira adelante siempre (los que miran hacia atrás no aptos para el Reino de Dios, Lc 9,22). Cada día falta menos para llegar al abrazo del Padre. También siente más viva la compañía de Jesús. Es una buena guía para el caminante el “Catecismo evangélico” que señala y aconseja para todos los instantes de cada día.
Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario no tenéis recompensa de vuestro Padre celestial. Por tanto, cuando hagas limosna, no mandes tocar la trompeta ante ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles para ser honrados por la gente; en verdad os digo que ya han recibido su recompensa. Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en secreto y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. Cuando oréis, no seáis como los hipócritas, a quienes les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vean los hombres. En verdad os digo que ya han recibido su recompensa. Tú, en cambio, cuando ores, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está en lo secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te lo recompensará. Cuando recéis, no uséis muchas palabras, como los gentiles, que se imaginan que por hablar mucho les harán caso. No seáis como ellos, pues vuestro Padre sabe lo que os hace falta antes de que lo pidáis. Vosotros orad así: “Padre nuestro que estás en el cielo, | santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo, danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden, no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal”. Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, también os perdonará vuestro Padre celestial, pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras ofensas. Cuando ayunéis, no pongáis cara triste, como los hipócritas que desfiguran sus rostros para hacer ver a los hombres que ayunan. En verdad os digo que ya han recibido su paga. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que tu ayuno lo note, no los hombres, sino tu Padre, que está en lo escondido; y tu Padre, que ve en lo escondido, te recompensará. No atesoréis para vosotros tesoros en la tierra, donde la polilla y la carcoma los roen y donde los ladrones abren boquetes y los roban. Haceos tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni carcoma que los roen, ni ladrones que abren boquetes y roban. Porque donde está tu tesoro, allí estará tu corazón. La lámpara del cuerpo es el ojo. Si tu ojo está sano, tu cuerpo entero tendrá luz; pero si tu ojo está enfermo, tu cuerpo entero estará a oscuras. Si, pues, la luz que hay en ti está oscura, ¡cuánta será la oscuridad! Nadie puede servir a dos señores. Porque despreciará a uno y amará al otro; o, al contrario, se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero. Por eso os digo: no estéis agobiados por vuestra vida pensando qué vais a comer, ni por vuestro cuerpo pensando con qué os vais a vestir. ¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo que el vestido? Mirad los pájaros del cielo: no siembran ni siegan, ni almacenan y, sin embargo, vuestro Padre celestial los alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellos? ¿Quién de vosotros, a fuerza de agobiarse, podrá añadir una hora al tiempo de su vida? ¿Por qué os agobiáis por el vestido? Fijaos cómo crecen los lirios del campo: ni trabajan ni hilan. Y os digo que ni Salomón, en todo su fasto, estaba vestido como uno de ellos. Pues si a la hierba, que hoy está en el campo y mañana se arroja al horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más por vosotros, gente de poca fe? No andéis agobiados pensando qué vais a comer, o qué vais a beber, o con qué os vais a vestir. Los paganos se afanan por esas cosas. Ya sabe vuestro Padre celestial que tenéis necesidad de todo eso. Buscad sobre todo el reino de Dios y su justicia; y todo esto se os dará por añadidura. Por tanto, no os agobiéis por el mañana, porque el mañana traerá su propio agobio. A cada día le basta su desgracia.” (Mt 6,1-34)
LA HOJA SEMANAL
(del 25 al 31 de octubre de 2026)
Lunes (26)
Santos Luciano y Marciano, mártires (30ª TO)
Palabras: “Jesús la llamó y le dijo: -Mujer queda libre de tu enfermedad. Le impuso … (Lc 13,12)
Reflexión: … las manos y en seguida quedó derecha. Y glorificaba a Dios…”
Propósito, durante el día: Gracias, Dios mío, por todos tus beneficios incluso los que desconozco
Martes
(27)
San Evaristo, papa (30ª TO)
Palabras: “Decía Jesús: - ¿A qué compararé el Reino de Dios? Se parece a la levadura… (Lc 13,20)
Reflexión: … que una mujer toma y mete en tres medidas de harina, hasta que todo fermenta”
Propósito, durante el día: Padre, hazme servir de fermento para extender a todos el Reino de Dios
Miércoles
(28)
San Simón el Cananeo y san Judas Tadeo, apóstoles, parientes de Jesús
Palabras: “Subió Jesús a la montaña a orar pasó la noche orando a Dios… (Lc 6,12)
Reflexión: … Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos y escogió a doce de ellos…”
Propósito, durante el día: Padre, que, a pesar de mis debilidades, sea apóstol tuyo para todos
Jueves
(29)
San Feliciano, mártir (30ª TO)
Palabras: “¡Cuántas veces he querido reunir a tus hijos como la clueca reúne… (Lc 13,34)
Reflexión: … a sus polluelos bajos su alas. Pero no habeis querido”
Propósito, durante el día: Señor, que te busque, que te encuentre, que te trate, que te ame
Viernes
(30)
San Marciano de Siracusa, obispo (30ª TO) (día de abstinencia)
Palabras: “¿Es lícito curar los sábados o no? Ellos se quedaron callados… (Lc 14,3-4)
Reflexión: … Jesús tocando al enfermo, lo curó y los despidió”
Propósito, durante el día: Señor, no nos dejes caer en la tentación y líbranos del Maligno
Sábado
(31)
San Alonso Rodríguez, religioso (30ª TO)
Palabras: “Cuando te conviden este a sentarte en el último puesto… (Lc 14,8)
Reflexión: … Todo el que se enaltece será humillado y el que humilla será enaltecido”
Propósito, durante el día: Madre, no me dejes, tus ojos de mi no apartes, ven conmigo siempre
(la reflexión y el propósito
los fija cada uno, claro)
Las lecturas del día 25, domingo (30ª TO, ciclo A; san Frutos, ermitaño) nos confirman en el amor de Dios y a Dios: “Si grita a mí, yo lo escucharé porque yo soy compasivo” (Ex 22); “Abandonando los ídolos, os volvistéis a Dios para servir al Dios vivo y verdadero” (1Tes 1); “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser. Este mandamiento es el principal y primero. El segundo es semejante a él: Amarás a tu prójimo como a ti mismo (Mt 22)
PALABRAS DEL PAPA LEÓN XIV
- “Entre los protagonistas, entonces, estamos también nosotros, elegidos por el Señor para compartir con Él nuestra existencia y para ser junto a Él portadores de vida. La fiesta de bodas es la nuestra, y la sala del banquete son nuestras iglesias, nuestras casas, los lugares donde vivimos, y donde cada día el Hijo del Rey, Jesucristo, vuelve a declararnos su amor y espera nuestro “sí”. Allí nosotros lo encontramos, como la esposa, con la vestidura blanca del Bautismo y ataviados con las joyas de las buenas obras, que nos acercan a Dios y entre nosotros. La alegría que anunciamos no es artificial, sino profunda, concreta, real, hermosa como los rostros de las personas que encontramos, verdadera como el trabajo, las sonrisas, las lágrimas, las manos estrechadas, los gestos de bien de nuestras jornadas. Y es un don de Dios para la salvación del mundo. Pidamos a María, Madre del Señor, que nos ayude a crecer en esta alegría y a anunciarla siempre y en todas partes, también allí donde no es comprendida; con generosidad, con valentía y con fe.” (Angelus, 18 de octubre de 2026)
- “La fecundidad del amor conyugal, además, se expresa en la procreación de los hijos, “el don más excelente del matrimonio” (GS, 50). Transmitiendo y educando la vida humana, que nunca debe ser descartada, los esposos se convierten en “cooperadores del amor de Dios Creador y como sus intérpretes” (ibid.). Llamados a esta responsabilidad humana y cristiana, deben regirse por un juicio recto por lo que se refiere a su propio bien y al de sus hijos, ya nacidos o todavía por venir. Este juicio que, en último término, los esposos deben formar personalmente ante Dios, exige que su conciencia se ajuste a la ley divina, interpretada por el Magisterio de la Iglesia a la luz del Evangelio (cfr ibid. ). La valorización de la comunión amorosa y de la fecundidad procreativa en el matrimonio lleva al Concilio a excluir que pueda haber “contradicción verdadera entre las leyes divinas de la transmisión obligatoria de la vida y del fomento del genuino amor conyugal” (GS, 51); y a afirmar, en cambio, que “cuando se trata de conjugar el amor conyugal con la responsable transmisión de la vida” se debe mantener en un contexto de verdadero amor “el sentido de la mutua entrega y de la humana procreación” (ibid.). De ello se sigue que «la vida desde su concepción ha de ser salvaguardada con el máximo cuidado”, rechazando “el aborto y el infanticidio”; y que “los mismos actos propios de la vida conyugal, ordenados según la genuina dignidad humana, deben ser respetados con gran reverencia.” (Audiencia general, 21 de octubre de 2026)
(25.10.26)