LO TRIBUTARIO (n.º 1192)
IVA: 4) Los tres hechos imponibles
En la regularización española del IVA armonizado se dice (art. 1 LIVA) que “grava” (debía decir “sujeta” porque también se regulan operaciones “sujetas no gravadas”: las exenciones): a) las entregas de bienes y prestaciones de servicios efectuadas por empresarios o profesionales (arts. 4 a 12 LIVA); b) las adquisiciones intracomunitarias de bienes, aunque no se realicen por empresarios o profesionales, en los términos que regula la ley (arts. 13 a 16 LIVA); c) las importaciones de bienes, aunque no las haga un empresario o profesional, en los términos que la ley regula (arts. 17 a 19 LIVA). En el esquema gráfico con el que, en 1985 y 1986, explicaba el impuesto el llamado “padre” (pero era “tataranieto”) del IVA, se empezaba con un círculo (el teórico sujeto pasivo) sobre el que: caían flechas por las adquisiciones (de bienes y servicios, importaciones, adquisiciones intracomunitarias), que era su “IVA soportado” a afectos de las declaraciones-liquidaciones periódicas que debía hacer y presentar; y del que salían flechas (por las entregas y servicios que hacía como empresario o profesional) que era su “IVA devengado”, a efectos de las declaraciones-liquidaciones periódicas que debía hacer y presentar periódicamente.
Así, restando (deduciendo) del “IVA devengado” (la suma en el período de declaración-liquidación) la suma del “IVA soportado deducible” (porque no todo IVA soportado lo es, por motivos subjetivos, objetivos, de destino, de tiempo, de forma: arts. 92 a 97 LIVA), se obtiene la cuota diferencial a ingresar (si es positiva), a compensar (si es negativa, en declaraciones-liquidaciones posteriores, dentro del plazo de cuatro años en que caduca el derecho, arts. 99 y 100 LIVA) o a devolver (arts. 115 a 119 bis LIVA), en el plazo de cinco años en que prescribe el derecho (arts. 66 a 69 LGT).
No todo es tan sencillo cuando se atiende a la vida ordinaria de los negocios, porque hay muchos regímenes especiales y excepciones particulares (como la inversión del sujeto pasivo del art. 84 Uno 2º LIVA), y exenciones (arts. 20 a25 LIVA para entrega de bienes y prestación de servicios; art. 26 para adquisiciones intracomunitarias; y arts. 27 a 67 LIVA para importaciones); y reglas generales y especiales en cuanto a la base imponible (para entregas y servicios: arts. 78 a 81 LIVA; para adquisiciones intracomunitarias: art. 82 LIVA y para importaciones: art. 83 LIVA) y para la localización del hecho imponible (entregas y servicios: arts. 68 a 70; para operaciones intracomunitarias: arts. 71 a 73 LIVA) para poder aplicar la norma de un Estado u otro del UE,
Con el funcionamiento teórico de ese mecanismo el empresario (fabricante, artesano comerciante, o profesional, en el desarrollo de su actividad adquiere bienes o servicios de terceros, se explicaba el IVA con ejemplos sencillos: un empresario compra un bien y paga el precio y el IVA que le repercuten; cuando vende ese bien sin transformar fija un precio añadiendo un beneficio al coste de adquisición,; sobre ese precio calcula el IVA que repercute en el adquirente; al tiempo de presentar la declaración-liquidación resta del IVA que ha repercutido a su cliente el IVA soportado al comprar. Y si el resultado de la resta es positivo, esa diferencia es la que debe ingresar. Y, así, igual con sucesivos adquirentes y revendedores, Los oyentes notaban en seguida diferencia con el IGE, acumulativo, que no restaba nada y determinaba el ingreso de la cuota repercutida que, a su vez, era un coste necesario a tener en cuenta al fijar el precio para la venta posterior de ese bien.
Los oyentes señalaban también que ese ejemplo adquiría una gran complejidad cuando se tení en cuanto que la vida real no es un empresario con la venta de un bien que se revende. Desde la tabla que resultaba del árbol adquirido al leñador propietario del bosque hasta la venta de una mesa en una tienda de decoración interior hay una múltiple y simultánea o sucesiva realidad de negocios que contribuyen a la venta del producto acabado, desde suministros de energia a servios de publicidad y marketing, desde los asesoramientos laborales y tributarios a la mecánica y electrónica incorporada.
DE LO HUMANO A LO DIVINO
La Patria invadida. “No todo hecho tiene responsabilidad”, dice el responsable. Paradojas: si los “chulos de polígono” son cobardes y mentirosos, los “no quiero líos” conservadores son cobardes.
Tiempo Ordinario. Agosto. El cristiano sabe que su vida, cada día, cada instante, es caminar hacia el cielo, bajo la mirada amorosa de Dios, con la ayuda de su Madre, y Madre nuestra, y entre las ayudas y ánimos de todos los santos del cielo y las almas en el Purgatorio. No debe ganar la tentación, el desánimo: “Continúa caminando, yendo hacia adelante, buscando la meta. No te pares en mitad del camino, no busques volver atrás o desviarte...” (san Agustín, del sermón 169). Y si decaen o faltan fuerzas: rezar y cantar. Rezar mucho, sin descanso y sin cansancio.
- Rezar. “Una vez que estaba Jesús orando en cierto lugar, cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: “Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos”. Él les dijo: “Cuando oréis, decid: “Padre, santificado sea tu nombre, venga tu reino, danos cada día nuestro pan cotidiano, perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe, y no nos dejes caer en tentación”. Y les dijo: “Suponed que alguno de vosotros tiene un amigo, y viene durante la medianoche y le dice: “Amigo, préstame tres panes, pues uno de mis amigos ha venido de viaje y no tengo nada que ofrecerle”; y, desde dentro, aquel le responde: “No me molestes; la puerta ya está cerrada; mis niños y yo estamos acostados; no puedo levantarme para dártelos”; os digo que, si no se levanta y se los da por ser amigo suyo, al menos por su importunidad se levantará y le dará cuanto necesite. Pues yo os digo a vosotros: pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá; porque todo el que pide recibe, y el que busca halla, y al que llama se le abre. ¿Qué padre entre vosotros, si su hijo le pide un pez, le dará una serpiente en lugar del pez? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? Si vosotros, pues, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¿cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo a los que le piden?” (Lc 11,1-13)
- Rezar siempre. “Les decía una parábola para enseñarles que es necesario orar siempre, sin desfallecer. “Había un juez en una ciudad que ni temía a Dios ni le importaban los hombres. En aquella ciudad había una viuda que solía ir a decirle: “Hazme justicia frente a mi adversario”. Por algún tiempo se estuvo negando, pero después se dijo a sí mismo: “Aunque ni temo a Dios ni me importan los hombres, como esta viuda me está molestando, le voy a hacer justicia, no sea que siga viniendo a cada momento a importunarme””. Y el Señor añadió: “Fijaos en lo que dice el juez injusto; pues Dios, ¿no hará justicia a sus elegidos que claman ante él día y noche?; ¿o les dará largas? Os digo que les hará justicia sin tardar. Pero, cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará esta fe en la tierra?” (Lc 18, 1-8)
- Rezo humilde. “Dijo también esta parábola a algunos que confiaban en sí mismos por considerarse justos y despreciaban a los demás: “Dos hombres subieron al templo a orar. Uno era fariseo; el otro, publicano. El fariseo, erguido, oraba así en su interior: “¡Oh Dios!, te doy gracias porque no soy como los demás hombres: ladrones, injustos, adúlteros; ni tampoco como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todo lo que tengo”. El publicano, en cambio, quedándose atrás, no se atrevía ni a levantar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho diciendo: “¡Oh Dios!, ten compasión de este pecador”. Os digo que este bajó a su casa justificado, y aquel no. Porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido” (Lc 18, 9-14)
- “¿Está triste alguno de vosotros? Que rece ¿Está contento? Que cante salmos ¿Está enfermo alguno de vosotros que llame a los presbíteros de la Iglesia y que oren sobre él” (St 5,13). No tenéis porque no pedís. Pedís y no obtenéis porque pedís mal para derrochar en vuestros placeres” (St 4,2-3). “Orando en todo tiempo movidos por el Espíritu” (Ef 6,17). “Estad siempre alegres. Orad sin cesar. Dad gracias por todo porque eso es lo que Dios quiere de vosotros (1 Tes 5,18)
LA
HOJA SEMANAL
(del 10 al 15 de agosto de 2026)
Lunes (10)
San Lorenzo, diácono y mártir (19ª TO)
Palabras: “El que se ama a sí mismo, se pierde, y el que se aborrece a sí mismo… (Jn 12,25)
Reflexión: … en este mundo, se guardará para la vida. El que quiera servirme, que me siga…”
Propósito, durante el día: Padre nuestro, hágase tu voluntad
Martes
(11)
Santa Clara, virgen (19ª TO)
Palabras: “Vuestro Padre del cielo no quiere que se pierda… (Mt 18,14)
Reflexión: … ni uno solo de estos pequeños”
Propósito, durante el día: Padre nuestro, no nos dejes caer en la tentación y líbranos del Maligno
Miércoles
(12)
Santa Juana Francisca de Chantal, religiosa y fundadora (19ª TO) (fiesta familiar en el blog)
Palabras: “Donde dos o tres están reunidos en mi nombre… (Mt 18,20)
Reflexión: … allí estoy yo en medio de ellos”
Propósito, durante el día: Padre nuestro, Dios, que no te abandonemos. Con nosotros siempre
Jueves
(13)
San Máximo, el Confesor, abad (19ª TO)
Palabras: “Si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces le tengo que perdonar?... (Mt 18,21)
Reflexión: ...¿hasta siete veces? Jesús le contesta: … Hasta setenta veces siete”
Propósito, durante el día: Padre nuestro, perdónanos; ayúdanos apersonar y a pedir perdónanos
Viernes
(14)
San Maximiliano Kolbe, presbítero y mártir (19ª TO)
Palabras: “Lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre” (Mt 19,6)
Reflexión: Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer…
Propósito, durante el día: Padre cuida de las familias, protege a los matrimonios
Sábado
(15)
La Asunción de la Virgen María
Palabras: “Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre” (Lc 1,42)
Reflexión: … Desde ahora me felicitarán todas las generaciones”
Propósito, durante el día: Gracias; Madre, quiere decir amor, cariño, preocupación por sus hijos
(la reflexión y el propósito los fija cada uno, claro)
Las lecturas del día 9, domingo (19º TO, ciclo A; santa Teresa Benedicta de la Cruz (Edith Stein), v. y m.) recuerdan el amor de Dios: “¡El Señor va a pasar!… se oyó una brisa tenue; al sentirla, Elías se tapó el rostro con el manto… (1 R 19); “Nació el Mesías, el que está por encima de todo: Dios bendito por los siglos” (Rm 9); “En cuanto subieron a la barca amainó el viento” (Mt 14)
PALABRAS DEL PAPA LEÓN XIV
- “Queridos hermanos, Cristo sacia realmente el hambre de la humanidad, nuestra hambre de verdad y de vida. Al mismo tiempo, su gesto nos enseña que nada se pierde cuando se comparte. La acumulación y el descarte, en cambio, son las dos caras de un mismo mal: la avaricia. Esta enfermedad del alma lleva a perder los sentidos porque embriaga de riquezas, hasta el punto de olvidar a aquellos que lloran de hambre y gritan de sed. Y, de ese modo, ante la opulencia de las cosas que se corrompen, están las manos tendidas de quienes no tienen qué comer, las casas destruidas de quienes no tienen paz.” (Angelus, 2 de agosto de 2026)
- “Afirma San Agustín: «Cuando hablamos a Dios en la oración, no debemos separar de Él al Hijo; y cuando reza el cuerpo del Hijo, que no separe de sí mismo su cabeza; que sea, por lo tanto, el mismo único salvador de su cuerpo, que el Señor nuestro Jesús Resucitado, Hijo de Dios, el que reza por nosotros, que reza en nosotros y que es rezado por nosotros. Reza por nosotros como sacerdote nuestro; reza en nosotros como cabeza nuestra; le rezamos nosotros como nuestro Dios. Reconocemos, entonces, en él nuestra voz y su voz en nosotros» (Enarr. in psalmum LXXXV: PL 37, 1081). Vinculada a la Eucaristía, cuya luz prolonga, la Liturgia de las Horas santifica el tiempo de nuestra vida cotidiana: por la mañana, empezamos el día con alegría y gratitud; a mediodía, pedimos la fuerza de la fidelidad en medio de la fatiga; por la tarde, una vez terminado el trabajo, las Vísperas acompañan en momento del atardecer; por la noche, nos dormimos encomendándonos a la paz de Dios. Cada hora es un acto de esperanza: durante nuestra peregrinación terrenal velamos con toda la Iglesia esperando el regreso glorioso del Señor.” (Audiencia general, 5 de agosto de 2026)
- “Custodiar la libertad frente a la dependencia y la mercantilización. Dependencias y control social 170. Tras haber analizado la verdad y la educación, el trabajo y las familias, debemos hablar del efecto de la revolución digital sobre la libertad humana, reflexionando sobre cómo abordar tanto los riesgos relacionados con la psicología individual como los grandes dramas sociales. No deben subestimarse las formas más sutiles de dependencia vinculadas a la economía digital de la atención, donde las plataformas y los servicios están diseñados para captar el tiempo y la mirada de los usuarios, explotando sus fragilidades y debilitando la libertad interior. Cuando los modelos de negocio prosperan a costa de la debilidad humana, la persona es tratada como un medio y no como un fin, y quienes diseñan o financian estos sistemas asumen una responsabilidad moral de la que no pueden eximirse. Es urgente promover un uso de las tecnologías que refuerce la libertad interior: educación en la sobriedad digital, protección de los menores y lucha contra los modelos que prosperan a costa de la vulnerabilidad.
171. Un riesgo adicional, menos visible pero no menos grave, es el del control social que la recopilación masiva de datos y el uso de sistemas algorítmicos hacen posible. Cuando cada gesto deja huellas -desplazamientos, compras, relaciones, preferencias- se crea un poder nuevo: el de perfilar, prever y orientar los comportamientos, a menudo sin que las personas tengan plena conciencia de ello. Si estos datos se utilizan para tomar decisiones que inciden en oportunidades concretas (acceso al crédito, selección de personal, servicios), existe el riesgo de socavar la libertad y discriminar a los más vulnerables. Además, el control no pasa sólo por prohibiciones explícitas, sino por la arquitectura de la visibilidad: lo que se amplifica o se vuelve invisible, lo que se recompensa o se penaliza, termina moldeando opiniones y elecciones, generando conformismo y autocensura. Por eso la libertad, en la era digital, no es sólo una cuestión interior; es también un asunto público, que exige normas claras, transparencia, vías de recurso y límites proporcionados al uso de tecnologías invasivas, para que la tecnología siga estando al servicio de la persona y no se convierta en una forma de dominio de las conciencias.” (Enc. Magnifica humanitas)
(9.08.26)