LO TRIBUTARIO (n.º 1155)

IRNR: 6) Gravamen especial

La consideración completa de la regulación el IRNR obliga a comentar las situaciones especiales. La primera es la tributación de la renta obtenida por entidades en régimen de atribución de rentas. Al respecto se debe recordar que el artículo 35.4 LGT establece que tendrán la consideración de obligados tributarios, en las leyes en que así se establezca, las herencias yacentes, comunidades de bienes y demás entidades que carentes de personalidad jurídica (recuérdese que las sociedades civiles tienen personalidad y no les afecta esta previsión legal) constituyen una unidad económica o un patrimonio separado susceptible de imposición. Así, en el IVA las comunidades de bines son sujetos pasivos (art. 84 LIVA), pero no lo son en el IRPF ni en el IS que son impuestos que regulan la atribución de rentas a los miembros de esas entidades sin personalidad porque ellas no son sujetos pasivos (cf. arts. 8.3 y86 a 90 LIRPF y arts. 6 LIS). El artículo 7 LIRNR regula la atribución de rentas a los miembros de esas entidades sin personalidad cuando alguno de aquéllos es un no residente y se aplica lo dispuesto en la LIRNR a las entidades y a sus miembros.

Los artículos 34 a 39 LIRNR regulan: a) las entidades en régimen de atribución de rentas que se hayan constituido en España y que realicen una actividad económica, hacen que sus miembros tributen como contribuyentes con establecimiento permanente; las entidades que no realizan una actividad económica hace que sus miembros tributen ajustando las retenciones e ingresos, según se dispone; b) las entidades en régimen de atribución constituidas en el extranjero, cuya naturaleza jurídica sea idéntica o análoga a las entidades constituidas conforme a las leyes españolas: b1) con presencia en territorio español, si realizan una actividad económica en territorio español y toda o en parte se desarrolla en todo o en parte de forma continuada o habitual, mediante instalaciones o lugares de trabajo o a través de agente autorizado para contratar en nombre y por cuenta de la entidad, son contribuyentes por el IRNR y debe presentar una autoliquidación, según se regula, además de la declaración informativa (art. 91 LIRPF) por la renta atribuida a los miembros residentes y a realizar pagos fraccionados (art. 38 LIRNR); b2) sin presencia en territorio español, los miembros no residentes serán contribuyentes sin establecimiento permanente, tributan mediante retenciones según se regula (art. 39 LIRNR) sin obligación de presentar declaración informativa.

El gravamen especial sobre bienes inmuebles de entidades no residentes se refiere en el artículo 40 LIRNR a las residentes residentes en un país o territorio que tenga la consideración de paraíd¡so fiscal que sean propietarias o posean en España bienes inmuebles o derechos reales de goce o disfrutte sobre ellos. La base imponible es el valor catastral o, en su defecto, el que resultara de aplicar las reglas del IP (si la titularidad es en parte, el valor proporcional). El tipo aplicable es el 3% y la cuota del gravamen especial es deducible en la base imponible del IP. Se regulan exenciones (art. 42 LIRNR). Se regula (art. 45 LIRNR) el devengo y la obligación de declarar, el apremio en caso de falta de autoliquidación e ingreso en plazo Y en la transmisiones de inmuebles situados en territorio español por entidades sujetas al gravamen especial los bienes transmitidos quedan afectos al pago del impuesto.

La opción para contribuyentes residentes en otros Estados miembros de la UE se regula en el artículo 46 LIRNR y en los artículos 21 a 24 RIRNR. Se refiere a personas físicas contribuyentes por el IRNR que sean residentes en otro Estado de la UE si se acredita que tiene fijado su domicilio o residencia habitual en un Estado miembro de la UE. Pueden optar por tributar como contribuyente por el IRPF, si se cumple algunas de las circunstancias que se relacionan referidas a la naturaleza y cuantía de la rentas obtenidas. Consiste en la aplicación de las normas del IRPF referidas a la rentas netas computables, el tipo, la cuota, el período impositivo y el devengo, y la opción no hace perder la condición de contribuyente por el IRNR. El régimen no se aplica a residentes en países o territorios calificados como paraísos fiscales, pero sí a residentes en el EEE.

DE LO HUMANO A LO DIVINO

Ante los desmanes de hoy es inevitable pensar en lo doloroso e irremediable de la reparación futura cuando se recupere el Estado de Derecho. Los favorecidos deben reponer por los excesos recibidos

Con la fiesta del Bautismo del Señor, acaba el tiempo de Navidad y empieza el primer período del Tiempo ordinario que acabará al iniciarse la Cuaresma el 18 de febrero con el Miércoles de Ceniza. Son unos días de transición beneficiosa para el alma y para el cuerpo que la tradición popular ha intentado alargar hasta la celebración de san Antonio, abad (“Hasta san Antón, Pascuas, son”, el 17 de enero) o hasta “la Candelas”, la Virgen de la Candelaria (2 de febrero, Presentación del Niño Jesús en el Templo y la Purificación de María) y, reseñalando luego la transición al Tiempo Fuerte de Cuaresma con los “Carnavales”, con celebraciones populares, como el Entierro de la Sardina, aunque en tierras de mis padres esa fiesta se hace en la semana siguiente a la Semana Santa. Todas la tradiciones ligadas a la Liturgia tienen un significado respetable en cuanto ayuda para vivir el sentido espiritual de nuestra existencia y al camino que hemos de recorrer hasta llegar al cielo.

Tiempo de cantar salmos: “El Señor reina, la tierra goza, se alegran las islas innumerables. Justicia y derecho sostienen su trono. Los cielos pregonan su justicia y todos los pueblos contemplan su gloria. Ante él se postran todos los dioses. Porque tú eres, Señor. Altísimo sobre toda la tierra, encumbrado sobre todos los dioses” (salmo 96, 1-2.6-7.9)

Un profeta: “Mirad a mi siervo, a quien sostengo; mi elegido, en quien me complazco. He puesto mi espíritu sobre él manifestará la justicia a las naciones. No gritará, no clamará, no voceará por la calles. La caña cascada no la quebrará, la mecha vacilante no la apagará. Manifestará la justicia con verdad. No vacilará ni se quebrará hasta implantar la justicia en el país. En su ley esperarán las islas. Yo el Señor, te he llamado en mi justicia, te cogí de la mano, te formé e hice de ti alianza de un pueblo y luz de las naciones, para que abras los ojos de los ciegos, saques a los cautivos de la cárcel, de la prisión a los que habitan en las tinieblas” (Is 42, 14.6-7)

El Evangelio: “En aquel tiempo, se acercó a Jesús un leproso, suplicándole de rodillas: - Si quieres, puedes limpiarme. Compadecido, extendió la mano y lo tocó diciendo: - Quiero: queda limpio. Él lo despidió, encargándole severamente: - No se lo digas a nadie, pero para que conste, ve a presentarte al sacerdote y ofrece por tu purificación lo que mandó Moisés para que les sirva de testimonio. Pero, cuando se fue, empezó a pregonar bien alto y a divulgar el hecho, de modo que Jesús ya no podía entrar abiertamente en ningún pueblo; se quedaba fuera, en lugar solitario; y aún así acudían a él de todas partes (Mc 1,40-45)

Una carta apostólica. “Mantengamos la confesión de la fe, ya que tenemos un sumo sacerdote grande, que ha atravesado el cielo, Jesucristo, Hijo de Dios. No tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino que ha sido probado en todo exactamente como nosotros, menos en el pecado. Por eso, acerquémonos con seguridad al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y encontrar gracia que nos auxilie oportunamente” (Heb 4, 14-16)

Una poesía. “Una voz se levanta en el llano: / “Convertíos y haced penitencia”; / el Señor se sumerge en las aguas / para darnos la vida por ellas. / En Caná manifiesta su gloria / con el cambio del agua en el vino, / esperando la hora fijada / en que habrá de explicar este signo. / Escuchando tu voz, Padre amado, / veneramos tu único Hijo, / sobre el cual el Espíritu Santo / descendió para ser tu testigo.” (Invitatorio, en el Bautismo del Señor)

Me decías: “Hay que decapitar el “yo”… - Pero, ¡cómo cuesta! ¿no?” (“Surco” 279). “ Una costumbre eficaz para lograr presencia de Dios: cada día, la primera audiencia para Jesucristo” (“Surco” 450) “El heroísmo del trabajo está en “acabar” cada tarea (“Surco” 488)

LA HOJA SEMANAL
(del 12 al 17 de enero de 2026)

Lunes (12)


San Antonio María Pucci, presbítero (1ª TO)
Palabras: Jesús les dijo: “Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres” (Mc 1,17)
Reflexión: “Inmediatamente, dejaron las redes y lo siguieron”
Propósito, durante el día: Señor, que te siga, que esté contigo, que no te deje

Martes (13)


San Hilario, obispo y doctor de la Iglesia (1ª TO)
Palabras: “Jesús lo increpó: Cállate y sal de él” (Mc 1,22)
Reflexión: El espíritu inmundo lo retorció violentamente y dando un grito muy fuerte salió de él
Propósito, durante el día: Señor, aleja de mí lo que me aparte de Ti

Miércoles (14)


San Juan de Ribera, obispo (1ª TO)
Palabras: “Vamos a otra parte, a las aldeas cercanas para predicar también allí (Mc 1,38)
Reflexión: Así recorrió toda Galilea predicado en sus sinagogas y expulsando demonios
Propósito, durante el día: En la hora de mi muerte llámame y mándame ir a Ti”

Jueves (15)


San Mauro, abad (1ª TO)
Palabras: “Compadecido, extendió la mano y lo tocó diciendo: Quiero queda limpio” (Mc 1,42)
Reflexión: La lepra se le quitó inmediatamente y quedó limpio
Propósito, durante el día: Señor, si quieres puedes limpiarme

Viernes (16)


San Marcelo I, papa (1ª TO) (día de abstinencia)
Palabras: “Levántate, toma la camilla y echa a andar” (Mc 2, 10)
Reflexión: Se levantó, cogió inmediatamente la camilla y salió a la vista de todos
Propósito, durante el día: Señor, ayúdanos a ayudar; perdónanos, para que perdonemos

Sábado (17)


San Antonio, abad (san Antón) (1ª TO)
Palabras: “Vio a Leví, el de Alfeo, sentado en el mostrador d ellos impuestos” (Mc 2,15)
Reflexión: Le dice: “Sígueme”. Se levantó y lo siguió
Propósito, durante el día: Madre mía, de tu mano; no me dejes; hasta el cielo

(la reflexión y el propósito los fija cada uno, claro)

Las lecturas del día 11, domingo (Bautismo del Señor, ciclo A; empieza el Tiempo Ordinario) nos introducen en el Tiempo Ordinario con el Bautismo de Jesús y el principio de su vida pública: “Mirad a mi siervo a quien sostengo, en quien me complazco. He puesto mi espíritu sobre él” (Is 42); “Me refiero a Jesús de NazareT, ungido por Dios, con la fuerza del Espíritu Santo” (Hech, 10); “Y vino una voz de los cielos que decía: Este es mi Hijo amado, en quien me complazco” (Mt 3)

PALABRAS DEL PAPA LEÓN XIV

- “Sí, ¡el Señor nos sigue sorprendiendo! Se deja encontrar. Sus caminos no son nuestros caminos, y los violentos no consiguen dominarlos, ni los poderes del mundo los pueden obstruir. Aquí reside la grandísima alegría de los magos, que dejan atrás el palacio y el templo para ir hacia Belén; ¡y es entonces cuando vuelven a ver la estrella! Por eso, queridos hermanos y hermanas, es hermoso convertirse en peregrinos de esperanza. Y es hermoso seguir siéndolo, juntos. La fidelidad de Dios siempre nos sorprenderá. Si no reducimos nuestras iglesias a monumentos, si nuestras comunidades se convierten en hogares, si rechazamos unidos los halagos de los poderosos, entonces seremos la generación de la aurora. María, Estrella de la mañana, caminará siempre delante de nosotros. En su Hijo contemplaremos y serviremos a una humanidad magnífica, transformada no por delirios de omnipotencia, sino por el Dios que se hizo carne por amor.” (homilía en la Epifanía del Señor, 6 de enero de 2026)

- “Hermanos y hermanas, lo que dijo san Pablo VI a los Padres conciliares al final de los trabajos,   permanece también para nosotros, hoy, un criterio de orientación; él afirmó que había llegado la hora de la salida, de dejar la asamblea conciliar para ir al encuentro de la humanidad y llevarle la buena noticia del Evangelio, en la conciencia de haber vivido un tiempo de gracia en el que se condensaba pasado, presente y futuro: “El pasado, porque está aquí reunida la Iglesia de Cristo, con su tradición, su historia, sus concilios, sus doctores, sus santos. El presente, porque nos separamos para ir al mundo de hoy, con sus miserias, sus dolores, sus pecados, pero también con sus prodigiosos éxitos, sus valores, sus virtudes... El porvenir está allí, en fin, en el llamamiento imperioso de los pueblos para una mayor justicia, en su voluntad de paz, en su sed, consciente o inconsciente, de una vida más elevada: la que precisamente la Iglesia de Cristo puede y quiere darles” (S. Pablo VI   Mensaje a los Padres conciliares, 8 de diciembre de 1965). También es así para nosotros. Acercándonos a los Documentos del Concilio Vaticano II y redescubriendo la profecía y la actualidad, acogemos la rica tradición de la vida de la Iglesia y, al mismo tiempo, nos interrogamos sobre el presente y renovamos la alegría de correr al encuentro del mundo para llevar el Evangelio del reino de Dios, reino de amor, de justicia y de paz.” (Audiencia general, 7 de enero de 2026)

(11.01.26) 

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